jueves, 17 de enero de 2013

Sátori en la catedral















Arcos Románicos

En el interior de la enorme iglesia románica se apretujaban
los turistas en la penumbra.
Bóveda tras bóveda y sin visión global.
Flameaban las llamas de algunas velas.
Un ángel sin rostro me abrazó,
y me susurró por todo el cuerpo:
"No te avergüences de ser persona. ¡Enorgullécete!
En tu interior se abre bóveda tras bóveda sin fin.
Nunca habrás terminado, y es lo que debe ser".
Las lágrimas me cegaban,
y alguien me sacó a la pìazza ardiente de sol
junto con Mr y Mrs Jones, el señor Tanaka y la signora Sabatini,
y en el interior de todos ellos se abría bóveda tras bóveda sin fin.

Thomas Tranströmer (Estocolmo, 1931)
Bálticos y otros poemas. Edición Colección Visor de Poesía. Trad. F.J.Uriz
Publicar un comentario