lunes, 19 de marzo de 2012

Ved de cuán poco valor son las cosas tras que andamos


 

Monumento a Jorge Manrique en Segura de la Sierra (Jaén)

Coplas A La Muerte De Su Padre ( 2 )

VI
Este mundo bueno fue
si bien usásemos dél
como debemos,
porque según nuestra fé,
es para ganar aquel
que atendemos.

Aún aquel Hijo de Dios
para subirnos al cielo,
descendió
a nacer acá entre nos,
y a morir en este suelo
do murió.

VII
Ved de cuán poco valor
son las cosas tras que andamos
y corremos,
que en este mundo traidor
aún primero miramos;
las perdemos.

De ellas deshace la edad,
de ellas casos desastrados
que acaecen,
de ellas por su calidad
en los más altos estados
desfallecen.

VII
Decidme: la hermosura,
la gentil frescura y tez
de la cara,
la color y blancura
cuando viene la vejez,
¿cuál se para?.

Las mañas y ligereza
y la fuerza corporal
de juventud,
todo se torna graveza,
cuando llega al arrabal
de senectud.

IX
Pues la sangre de los godos
y el linaje y la nobleza
tan crecida,
por cuántas vías y modos
se pierde su gran alteza
en esta vida.

Unos por poco valor y abatidos
que los tienen;
otros que por no tener,
con oficios no debidos
se mantienen.

X
Los estados y riqueza
que nos dejen a deshora.
¿Quién lo duda?.
No les pidamos firmeza,
pues son de una señora
que se muda.

Qué bienes son de Fortuna,
que revuelve con su rueda
presurosa,
la cual no puede ser una,
ni estar estable ni queda
en una cosa.

Jorge Manrique (1440-1479)


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