viernes, 25 de noviembre de 2011

La Compasión Del Dr. Williams



Lamento

Me llaman, y voy.
Es un camino helado
Después de la medianoche, un nevero
Atrapado
En los tiesos carriles.

Se abre la puerta.
Sonrío, entro y
Me sacudo el frío.
Hay una mujer corpulenta
De costado en la cama.

Está enferma,
Acaso vomitando,
Acaso esforzándose
Para dar a luz
A su décimo hijo. Alegría, alegría!

La noche es un cuarto
Oscurecido para amantes,
A través de las persianas el sol
Ha enviado una aguja dorada.
Le aparto el pelo de los ojos,
Y contemplo su dolor,
Compadeciéndome.

Williams Carlos Williams (Rutheford, NJ, 1883-1963) 
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