sábado, 24 de septiembre de 2011

El buen gusto del novelista escribiendo poesía






Amor

Amor - Qué es el amor. Un grande y doliente corazón;
manos atadas; y silencio; y una larga desesperanza.
La vida - Qué es la vida. En un páramo desolado
para ver llegar al amor, y ver marcharse al amor.

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No se muy bien

Yo no se muy bien cómo, pero mientras paso
las cuentas de los años anteriores,
las viejas risas en mi garganta se engarzan
con el mismísimo gusto que las lágrimas.

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Pronto mueren los amigos

Pronto mueren los amigos,
pronto se extingue cuanto bien queremos
como oscurece el día, como se van las flores.
Pronto es Diciembre,
y sobre un rescoldo
escuchamos solitarios, como sopla el viento.

Robert Louis Stevenson ( Edimburgh, 1850-1894)

miércoles, 21 de septiembre de 2011

La edad de las eras y los nidos para otros *




Aquellos tiempos

Yo nací -perdonadme- en la edad de la pérgola y el tenis
                                                     Jaime Gil de Biedma

Como todos los días, antes de que amanezca,
cojo el coche y me voy a nadar.
Está lloviendo y hace frío, avanzo
rodeado por la danza de otros faros
tras el velo de lluvia de las calles.

Llego al aparcamiento entre las pistas
y las piscinas, cuando ya amanece.
Bajo del coche, y veo en el suelo
la pelota de tenis recubierta
de suave lana y empapada de agua.
Una amarilla, enorme perla
sobre los adoquines que relucen,
duros y barnizados por la lluvia.

Me sorprende un recuerdo. Viene de los azules
cielos de una miseria grisácea y afectuosa,
sin pérgolas ni tenis. Qué alegría
si yo hubiese encontrado esa pelota,
tan suntuosa entonces para mi,
tan humillada ahora por la lluvia.

Mi soledad, lo mismo que la suya
ha perdido hace tiempo su prestigio.
Veo sobre el suelo del aparcamiento
todo lo que he amado, y no podré
salvar nunca del frío y de la lluvia.

Joan Margarit (Sanüja, 1938)


*A mi también parecían suntuosas las pelotas de tenis durante mi infancia, yo tampoco corrí de niño por jardines con pérgolas y pistas de tenis. A falta de tales cosas a mis amigos y a mi nos apasionaba jugar en las eras de trilla, y coger nidos de pájaros.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Oh, tú que habitas...



Pregunta


Bienvenida la caída
Del ojo a su refugio.
Bienvenida la sangre
Que inflama en anárquica carrera.

Una lengua para la aridez del alma
Y otra para el rapto por la savia del delirio.

Oh, tú que habitas
En el hueco de mi pecho…

Quién acompañará a mis muertos
Esta noche antes del alba
Hacia las colinas de la luz.
Y quién de algo me hará entrega,
Ante una travesía que refulgente se anuncia.

Muhammed Bennis (Fes, 1948) 

sábado, 10 de septiembre de 2011

Acerca de esto me habló un amigo



Las palabras

Di y recibí amor.
Esparcí el odio, y nació en mi un fuerte deseo de venganza.
Abandoné la esperanza, y me estrellé ante lo detestable.
Desmonté toda emoción sana, y se diluyó en mi toda pulsión sensata.

Pero en medio de mis miserias forje un sueño, y fui hacia él
con toda mi ignorancia a cuestas, bogando como un pez tuerto.
Y siempre encontraba lo mismo: mi duda lacerante,
mi mente en nebulosa, como absorta en una visión zen inconclusa.

Continué vagabundeando por caminos sinuosos y canallas,
erróneos casi siempre. En la torpe deriva vi la insana vanidad 
de antiguos ídolos de barrosu ridícula pose de papel y vinilo; pude 
mandarlos a todos a la puta mierda. Aunque todo eso ahora ya no importa nada.

Mientras el drama inminente llamaba en mi puerta,
alguien esencialmente bueno vino al rescate  
de la caída libre y abismal en una Nada desesperante.
Y fue la luz pura de las palabras, quien junto a mi voluntad, hizo el resto.

Juan M. Pueyo (Esplús, 1953)

martes, 6 de septiembre de 2011

El capellan de la Duquesa de Villahermosa




A una dama que desdeñaba un paje suyo, con quien estaba amancebada

Pues tú con tanta propiedad desdeñas
ese paje que es todo tu apetito,
miente de cualquier cosa el sobrescrito:
no es frío el hierro ni ásperas las penas.

Sabe, señora, que una de tus dueñas
(a quien yo algunas veces ejercito),
me hace ver en tus brazos el cabrito
que, como cabra, en tu retrete ordeñas.

Pues yo le vi atreverse a tu camisa,
suplir pródigamente ajenas menguas
de tu marido por tu industria ausente;

y mientras ambos os chupáis las lenguas;
yo, atento al espectáculo, impaciente,
muerdo la mía con envidia y risa.

Bartolomé Leonardo de Argensola (Barbastro, 1562-1631)

El Peor De Los Bandidos Está En Los Ineptos y Mediocres Políticos De La Europa Actual






El peor analfabeto


El peor analfabeto es el analfabeto político.
No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos.
No sabe que el coste de la vida, el precio del poroto, del pan, de la harina,
de los vestidos, de los zapatos dependen de decisiones políticas.
El analfabeto político es tan burro que se enorgullece
y ensancha el pecho, diciendo que odia la política.
No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor 
abandonado, y el peor de los bandidos, que es el político corrupto;
mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y mutinacionales.


Bertolt Brecht (1891-1956)

sábado, 3 de septiembre de 2011

Siempre la palabra e imagen precisa





Vida


Entre mis manos cogí
un puñadito de tierra.
Soplaba el viento terrero.
La tierra volvió a la tierra.
Entre tus manos me tienes;
tierra soy.
El viento orea tus dedos 

largos de siglos,
y el puñadito de arena
-grano a grano, grano a grano-
el gran viento se lo lleva.



Dámaso Alonso (1898-1990)