lunes, 29 de julio de 2013

Whitman gravita sobre la ribera del Genil



Presentación libro de N. Handal en Granada. Foto El Ideal

Granada canta a Whitman

En la ribera del río Genil
los amantes cantan lo que pertenece al agua;
un zapatero canta el sueño que soñó,
su ayudante el sueño no soñado;
un hombre canta a la mujer
sobre el colchón roto,
canta la muerte al mediodía.
Sobre la orilla del Darro
un ladrón ciego
canta mientras recoge chopos dorados
y también la grieta del temblor;
los santos llamean en la sierra,
y los hombres que ensayan un país
saben que nada permanece.
Pero cuando Whitman canta,
dejan que su voz
los aparte.

Nathalie Handal (Belen, Palestina)
Poeta en Andalucía.Visor de Poesía. Trad. Beverly Pérez Rego

miércoles, 24 de julio de 2013

El tiempo sin ahora



YO

¿Y si de repente
abandonáramos nuestro yo?

Por allí va sin saludar
enfurruñado y caviloso
en busca de algo mejor.
Ni siquiera vuelve la vista.

¿Y nosotros?
Primero hemos de acostumbrarnos
a este paisaje radiante
de antes y después,

de tiempo luminoso
sin ahora.

Cees Nooteboom (La Haya, 1933)
Luz por todas partes. Visor de Poesía. Trad. Fernando García de la Banda


domingo, 21 de julio de 2013

Dos sonetos al ajedrez encadenados


Jorge L. Borges y Érnesto Sábato

En este enlace escucharás la voz del poeta

Ajedrez

En su grave rincón los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito, en que se odian dos colores.

Adentro irradian mágicos rigores
las formas: torre homérica, ligero
caballo, armada reina, rey postrero,
oblicuo alfil y peones agresores.

Cuando los jugadores se hayan ido,
cuando el tiempo los haya consumido,
ciertamente no habrá cesado el rito.

En el Oriente se encendió esta guerra
cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.
Como el otro, este juego es infinito.

Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino,
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.

No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrío y su jornada.

También el jugador es prisionero
(la sentencia es de Omar) de otro tablero
de noches negras y blancos días.

Dios mueve al jugador, y éste la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonías?

Jorge Luis Borges (Buenos Aires, 1899-Ginebra, 1986)

viernes, 5 de julio de 2013

Realidad vestida de otro pensamiento en el palacio de palabras



Wallace Stevens
(fragmento)

Tu ley es de mármol:
tu más alta invención
escribió resonando verso a verso
tu mundo sólo tuyo,
ahora nuestro,
realidad, siempre vestida
de otro pensamiento,
y sólo entonces entera como poema.

Adieu, me despido, adieu, adieu,
de aquel que no existe,
adieu,
porque había que estar solo siempre,
y lúcido
con el ojo más afilado
siempre.

Todo lo que conseguiste
en tu irrefutable palacio de palabras
sigue siendo válido:
el axioma del sol,
el dictado de la pera y la roca,
y ha de lograrse de nuevo,
porque esa era la lección:
it is possible, possible, possible. It must 
be possible.

¡Cómo si eso no fuese garantía!

Adieu, adieu.

Cees Nooteboom (La Haya, 1933)
Luz por todas partes. Visor de Poesía. Trad. Fernando García de la Banda



lunes, 1 de julio de 2013

Poesía no eres sólo tú; también las estrellas, el granizo y el olvido



Definición de Poesía

Es un silbido vertiéndose de golpe,
es la noche congelándose en las hojas,
son carámbanos que crujen y se frotan,
es un duelo singular de ruiseñores.

Es el postrer guisante fino en la planta,
es un llanto universal en las escápulas,
es Fígaro con atriles y con flautas
sobre el bancal desplomándose en granizo.

Es cuando la noche espléndida rastrea
en lo más hondo de lóbregos estanques
para volver al jardín con una estrella
entre las manos mojadas y temblantes.

Es placa plana en el agua: ¡y qué sofoco!,
el cielo entero se eclipsa en los alisios;
pueden reír las estrellas a su antojo,
pero el mundo es un lugar en el olvido.

Verano de 1917

Boris Pasternak (1890-1960)
Días Únicos. Visor de Poesía. Trad. Jose Mateo y Xenia Dyakonova