sábado, 28 de enero de 2012

Un Club Moderno Muy Salubre




Salubridades Del Club

Quiero extender la palabra
a lomos del aire y de la vida.
Quiero buscar detalles
que nos aniden en la locura,
y que aniquilen diferencias
conciliables que nos separan.

El Club aglutina tus compañías
en la soledad de esta ciudad.
Al entrar no cierres la puerta,
es cuestión de fobias y salubridades.

Paco Aznar (Binefar)

miércoles, 25 de enero de 2012

Una Palabra Sola: Barcelona




Una Palabra Sola

Desde tu marcha nada cambió.

A veces parecía
que estuvieras sentada entre nosotros.

No entendimos entonces el regalo
total de tu presencia: ver, escuchar
una palabra sola...

Y estábamos callados, girando
en el dolor, en el sencillo y cotidiano
recordarte entre el pan y los manteles.

José Agustín Goytisolo (Barcelona, 1928-1999)

Esta entrada está dedicada a mi amigo Joaquin Marco, habitante en esa Barcelona siempre seductora, que  atrapa sin remisión.

lunes, 23 de enero de 2012

Y Todas Las Repuestas Están En El Viento




Infinitos Escenarios

Cuando me aparte de este nódulo de corazones,
no alzaré la vista al cielo de la ausencia y sus constelaciones.

No tendré más pasado,
que mis ojos en un nuevo clarear.

No bucearé por los pretéritos aledaños de mis días,
ni saldré a pasear por tundras desnudas de enero.

Cuando me vaya de aquí, nadie me reconocerá
en la esquina de los desconocidos.

Otra tierra me acogerá,
con su chispeante locura y siete esperanzas dormidas.

La vida es una larga tarea del viento.

Paco Aznar (Binefar)

domingo, 22 de enero de 2012

El Discurso De Las Catedrales


Catedral de Edimburgo

En La Europa Profunda

Yo, casco oscuro que flota entre dos esclusas,
descanso en la cama del hotel, mientras alrededor despierta la ciudad.
La alarma silenciosa y la luz gris penetran,
y me suben lentamente hasta el próximo nivel: la mañana.

Horizonte escuchado. Algo quieren decir los muertos.
Fuman, pero no comen; no respiran, pero les queda voz.
Voy a perderme por las calles como uno de ellos.
La catedral ennegrecida, pesada como una luna, hace flujo y reflujo.

Thomas Tranströmer (Estocolmo,1931)


jueves, 19 de enero de 2012

Poesía Capaz De Arrancar Una Sonrisa




El herrero de Ituren
(Variación sobre "Ituringo Arotza")

El herrero de Ituren José Ramón Iribas
le ha dicho a su mujer: -Vete a buscar al Santo,
que lo tengo que fundir para hacer unas esquilas.

-Hombre, hombre, ¿lo has pensado?, ¿no será un gran pecado?.
-Las esquilas hacen falta, y para qué sirve el Santo.
José Ramón en el yunque; su mujer triste rezando.

-Qué dirán, cuando vayamos a mendigar un consuelo.
Oh santos del alto cielo, que no os encuentre el herrero
de Ituren, que os fundirá para fabricar cencerros.

Gabriel Celaya (Hernani, 1911-1991)

lunes, 16 de enero de 2012

Poesía Céltica




Loughanure
(fragmento)

De haber sabido suficiente irlandés en Rannafast
En 1953 para comprender
La seanchas y las dinnsheanchas;

De no haber sido demasiado tímido y joven;
De no haber escuchado la historia de Caolite,
Quien se había lanzado sobre el cervatillo de Tory

Sin ningún reparo hasta un portón en una colina encantada,
Para dejarse llevar hasta una silla de cristal sobre el suelo asentada,
Mientras al son del arpa una muchacha de rizos de oro cantaba,

El lenguaje y el anhelo podrían brincar
Hasta el aire limpio de las nubes, el horizonte diluido,
Y el lejano "Lago Del Árbol Del Tejo" resplandecido.

Seamus Heaney (Condado de Derry, Irlanda del Norte 1939)
Trad. Pura Lopez Colomé Ed.Visor de Poesía

jueves, 5 de enero de 2012

Mallarme Puro


Mallarme visto por Gaugin


Airecillo

Una soledad cualquiera
sin el cisne ni el dique
refleja el abandono
a la mirada que abdiqué.

De la vanagloria
alta hasta no tocarla,
donde los cielos se abigarran
con el atardecer.

Pero con languidez rodea
como blanca lencería robada,
tal pájaro fugaz se hunde.
La exaltación a su lado.

En lo exultante te diluyes.
Eres tu ya convertido
en tu júbilo desnudo.

Stephane Mallarme (1842-1898)



lunes, 2 de enero de 2012

Primera Entrada Del 2012


Antiguo Seminario de Lérida


Estilo Internacional



El último viernes del año me dirigía a mi trabajo de voluntario en Càritas.

Es una ocupación en recepción de diez a una de la mañana, tan fácil
que hasta yo puedo realizar sin demasiadas dificultades. La
institución está llena de mujeres mayores, que ejercen su voluntariado
con una generosidad y determinación admirable. Por contra, las
trabajadoras son chicas muy preparadas, pero jóvenes y guapas, lo que
ocasionalmente les crea problemas de acoso de algún usuario, nada que
no puedan resolver con su valor y profesionalidad. Hay pocos hombres,
y están casi todos en los puestos directivos, así como el único
clérigo, un joven con aspecto de cura que hace unas eucaristías largas
y pesadas, que espantan hasta a los más creyentes. El funcionamiento
general es bueno y la entrega del personal óptima, y pese a ejercerse
en una época tan dura, de unas carencias tan evidentes, nunca jamás he
detectado exageración o comedia en ningún usuario.

Salgo de mi domicilio en la avenida Pius XII (en la misma escalera
donde vive el sacerdote de Càritas), tomo la calle Bisbe Messeguer,
cruzo la Rambla de Aragó, y sigo por la calle Sant Crist, hasta llegar
a la sede en la Plaza Sant Josep. Un nomenclátor sorprendentemente
confesional para los tiempos que corren, pero no quiero ironizar… Me
sorprende más que los máximos aliados de las ideas museísticas del
obispo Messeguer, sean los partidos laicos actuales.

En la calle del obispo recordado por conseguir reunir un museo
episcopal y bendecir el proyecto del Canal de Aragón y Catalunya paso
por un lateral del magnífico edificio, que fue seminario conciliar
durante mi infancia, y ahora convenientemente reformado es el
rectorado de la Universitat, inexistente entonces y actualmente la
empresa más importante de la comarca. Me corta el paso un coche gris
metalizado que accede al parquin. Lo conduce una joven despreocupada
que bailotea al ritmo de una música estanca; tiene ese aspecto “estilo
internacional” que abunda en las revistas de modas, y un tinte de pelo
que parece compartir con casi todas las chicas de su edad. El vehículo
es un Mercedes deportivo. Llego al otro extremo del lateral, donde una
hectárea de césped reverdece ante la fachada neogótica del antiguo
seminario. Este espacio se llama Plaza Víctor Siurana, una persona a
la que conocí. Me llama la atención un bóxer blanco muy bonito, que es
paseado por su joven amo permanentemente conectado a un teléfono
portátil (nunca entenderé, por qué a un objeto que no tiene movilidad
propia, se le denomina móvil). Me toca esperar en el semáforo, noto un
calor húmedo en mi mano, es el bóxer que también se ha fijado en mi.
Su amo sigue parloteando por el teléfono, le acaricio la cabeza y
escucho: “Ahora tengo quince días de vacaciones y nos vamos a esquiar a
Suiza“. Sigue explicando planes ociosos usando indistintamente el
castellano y el catalán con algo de inglés. Estilo internacional.

Cruzo la Rambla y me acerco a Càritas. Faltan cinco minutos para abrir,
encuentro unas unas cuantas personas que se arremolinan en la puerta, 
y no todas son inmigrantes... Más bien estilo internacional.

Josep M. Maya