martes, 2 de junio de 2009

Amor imbatible


PARA MARISA

El poderoso rayo que tras la cruel luz emerge,
Como lanza infausta tras el combate primigenio,
Un fulgor veloz expande; y otro, lucidísimo, surge
De la experiencia: ya no hay contubernio.

Escucha esa voz bañada con el ingenio
Pasmoso, que tu limpio corazón protege.
Acaricia el bello hilo que entreteje
Amor, allí donde acaeció el incendio.

Resiste el vivir duro, como la roca el oleaje,
Siempre fuerte, y desprecia su salvaje furia.
Así obtendrás el reposo que tu razón invoca.

Allí existe la armonía, que siempre es poca
En el agobiante recaudo de la vanidosa feria.
Tu sonrisa entonces ya nunca jamás será opaca.



Este poema está dedicado a mi prima Marisa, quien por una enfermedad nerviosa degenerativa de nacimiento ha permanecido durante toda su vida reducida a una silla de ruedas. Su sentido del humor y maravilloso mal genio han sido cruciales para todos nosotros, nos ha dado claves decisivas para entender la vida.

Extraido de la colección LA DESNUDEZ DE LOS ARBOLES
RPI.- HU-32-07
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