domingo, 21 de febrero de 2016

Haikus



Haikus

Un viajero.
Conózcase
mi nombre.



Todo en calma.
La roca es penetrada
por la voz de la cigarra.



Este camino
ya nadie lo recorre,
salvo el crepúsculo.



Sobre la rama seca
un cuervo se ha posado:
tarde de otoño.



Un año ha pasado.
Una sombra de viajero en mi cabeza.
Sandalias de paja a mis pies.




Matsuo Basho (Ueno, 1644- Osaka, 1694)

domingo, 14 de febrero de 2016

El fruto de una acción





A Los Indios Que Murieron En África



Este poema se escribió a petición de la señorita Cornelia Sorabji 
para el Queen Mary´s Book for India (Harrap&Co. Ltd., 1943). 
Lo dedico ahora a Bonamy Dobree, 
porque le gustó y me apremió a que lo conservara.



El destino de un hombre es su aldea,
su propio fuego y lo que guisa su mujer;
sentarse delante de su puerta al atardecer
y ver a su nieto y al nieto del vecino
jugando en el polvo juntos.

Con cicatrices, pero a salvo, tiene muchos recuerdos
que vuelven a la hora de la conversación,
la hora caliente o la fresca, según el clima;
de extranjeros que lucharon en sitios extranjeros;
extranjeros entre sí.

El destino de un hombre no es su destino,
todo país es patria para un hombre
y exilio para otro. Donde un hombre muere valientemente
en unidad con su destino; ese suelo es suyo.
Que lo recuerde su aldea.

Esa no era vuestra tierra ni la nuestra, pero una aldea
en los Midlands y otra en Five Rivers
pueden tener el mismo cementerio.

Que los que vuelven a casa
cuenten la misma historia de vosotros;
acción con un propósito común,
acción no menos fecunda, aunque ni vosotros ni nosotros
sepamos hasta el juicio tras la muerte,
cuál es el fruto de la acción.

T.S.Eliot (1888-1965)

sábado, 6 de febrero de 2016

Música y poesía



Allegro

Después de un día negro toco a Haydn
y siento un poco de calor en las manos.

Las teclas obedecen. Golpean dulces martillos.
El acorde es verde, vivaz y sereno.

La música dice que la libertad existe
y que alguien no paga el impuesto al césar.

Meto las manos en mis bolsillos haydn
e imito a alguien que contempla el mundo con serenidad.

Izo la bandera haydn. Eso significa:
"No nos rendimos, pero queremos la paz".

La música es una casa de cristal en la ladera
donde vuelan las piedras, ruedan las piedras.

Y las piedras atraviesan la casa rodando,
pero todos los cristales quedan intactos.

Thomas Tranströmer (Estocolmo, 1931)

Visor Poesía

miércoles, 3 de febrero de 2016

La inocencia según Wallace Stevens

 
W. Stevens y su hija.


                                    VIII

Siempre puede haber un tiempo de inocencia.
Nunca existe un lugar. Si existe un no tiempo,
No es una cosa de tiempo, ni de lugar,

Existiendo la idea en sí misma, sola,
En su sentido contra la calamidad, no es por ello
Menos real. Para el filósofo más viejo y más frío

Hay, o debe haber, un tiempo de inocencia
Como puro principio. Su naturaleza es su fin,
Que debería ser, y no ser, a la vez, una cosa

Que estimula la piedad de un hombre piadoso,
Como un libro al atardecer, hermoso pero falso,
Como un libro al amanecer, hermoso y verdadero.

Es como algo etéreo que existe
Casi como predicado. Pero existe,
Existe, y es visible, es, es...

Así que, entonces, esas luces no son un hechizo de luz,
Un refrán caído de una nube, son inocencia.
Una inocencia de la tierra y no un signo falso

O un símbolo de malicia. Que participamos de ello,
Yaciendo como niños en esa santidad,
Como si, despiertos, yaciésemos en la quietud del sueño,

Como si la madre inocente cantase en la oscuridad
De la habitación y, sobre un acordeón, inaudible,
Hubiese creado el tiempo y lugar en que respirábamos.

Wallace Stevens (Pennsaylvannia, 1879-Hartford, 1955)

Las Auroras de Otoño y otros Poemas. Visor de Poesía.