domingo, 2 de junio de 2013

La blancura de una tarde al envejer




Adiós a una idea (1)

Adiós a una idea...Una cabaña en pie
abandonada sobre una playa. Es blanca
como de costumbre, o de acuerdo con

Un tema ancestral, o como consecuencia
de un rumbo infinito. Las flores contra el muro
son blancas, están mustias, una especie de marca

Recordando, intentando recordar una blancura
que era diferente, otra cosa, el año pasado
o antes, no la blancura de una tarde al envejecer,

No sé si más fresca o apagada, si de nube de invierno
o de cielo invernal, de un horizonte a otro
el viento arrastra la arena por el suelo.

Aquí ser invisible es ser blanco,
es tener la solidez del blanco, la realización
de un extremista en un ejercicio...

Cambia la estación. Un viento frío congela la playa.
Sus largas lineas se hacen más extensas y vacías,
una oscuridad se acumula, aunque no cae,

Y la blancura se hace más vívida en el muro.
El hombre que camina se vuelve sobre la arena con estupor.
Observa como el norte siempre engrandece el cambio

Con sus brillos helados, sus curvas rojiazules
y ráfagas de grandes ascuas, su verde polar,
el color del hielo, del fuego y de la soledad.

Wallace Stevens (Reading, Penn., 1879- Hatford, Co., 1955)
Las Auroras de Otoño. Visor de Poesía. Trad. Jenaro Talens 

Hacer click aquí:  Breve biografía de W. Stevens
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