viernes, 30 de noviembre de 2012

La pelea con el silencio



Un Artista En El Norte

Yo, Edward Grieg, me movía como un hombre libre
                             entre los hombres.
Bromeaba mucho, leía periódicos, viajaba por todas las partes.
Dirigía la orquesta,
y el auditorio con sus lámparas vibraba en cada triunfo
                            como el transbordador en el instante de atracar.


Me he retirado aquí al norte para pelearme con el silencio.
Mi cabaña de trabajo es pequeña.
El piano de cola está tan apretado allí dentro
                            como la golondrina bajo la teja.

Las hermosas y escarpadas pendientes suelen estar calladas.
No hay ningún paso,
pero sí una ventanita que se abre a veces,
y una luz singular gotea directamente del troll.

¡Simplificar!

Thomás Tranströmer (Estocolmo, 1931)
Ed. Visor Poesía, Trad. F. J. Uriz

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Pasternak y la patria eslava



Primavera

Todo esta primavera es especial,
más vivo el alboroto de los gorriones...
¿Cómo puedo expresar la claridad,
la quietud que en mi espíritu se impone?

Hoy se escribe y se piensa de otra forma,
y la voz vigorosa de los campos
vibra en el coral de una octava armónica
desde los territorios liberados.

El hálito fragante de la patria
barre del aire la huella invernal,
y los surcos oscuros de las lágrimas
bajo los ojos de la eslavidad.

La yerba quiere germinar por todo;
los callejones de la vieja Praga
están callados, a cual más tortuoso;
pero rebrotarán como barrancos.

Las historias de Chequia, de Moravia
y Serbia con primaveral deleite,
libres del velo que las sojuzgaba,
surgirán como flores de la nieve.

Todo lo cubrirá un vapor fantástico,
crespo, como volutas en el friso
del dorado aposento de un boyardo,
o de la Catedral de San Basilio.

Para el noctámbulo, el que ama soñar,
Moscú se erigirá en lo más querido:
está en su casa, junto al manantial
de lo que hará florecer este siglo.

Abril 1944

Boris Pasternak (Moscú, 1890-Peredelkino, 1960)
Ed. Visor Poesía. Trad.José Mateo y Xenia Dyakonova

lunes, 12 de noviembre de 2012

La levedad de un grano de polen



Grano De Polen

Habitualmente yo era una niña feliz,
Feliz como una alondra.
Hasta que llegó un dragón,
Y me atrajo hacia su mundo.

Quede perpleja,
Comenzando a bailar a su son.
Lloré, reí…
Pero continuaba bailando a su son.

Un día mientras lo hacía,
Me sentí mal, estaba atrapada.
Intenté liberarme.
Cada vez que pude, lo intenté.

El dragón me tiró,
Estaba asfixiada,
Asfixiada hasta la muerte…
Pero vivía.

Vivía no como se acostumbra,
Sino tan sólo lo justo para respirar:
Me limitaba a respirar.
La esencia de mi corazón estaba
Muerta e ida…

Pero un día vi
Una forma humana,
Que irradiaba luz. Estaba
De pie al fondo de mi habitación,
Atrapada adentro.

De repente la luz comenzó a cegar mis ojos.
No podía soportar su brillo,

Era tan fuerte…

Así mismo
Sentí que la luz me arrastraba
Fuertemente
Hacia ella.

Y volé hacia ella,
Me sentía ligera como un grano de polen.
Me sentía ligera como un grano de polen
Volando hacia ella.
Moramee Das (Guwahati, Assam, India)
Trad. Juan M. Pueyo

viernes, 9 de noviembre de 2012

Un atardecer sobre el mar




Dejadme

Dejadme, amigos.
No valgo siquiera
lo que valen los cordones de mis zapatos.

Soltadme y dejadme caer

allí abajo,
donde yo en todo caso
he estado siempre.

No me dejéis tumbado aquí arriba
pudriéndome al aire libre,

donde una nube pueda echarme el ojo,
y hacer que quede destruido

su dorado atardecer sobre el mar,

Henrik Nordbrant (Fredericksberg, Dinamarca, 1945)

miércoles, 7 de noviembre de 2012

La música y un mundo sereno



Allegro

Después de un día negro toco a Haydn,
y siento un sencillo calor en las manos.

Las teclas obedecen. Golpean dulces martillos.
El acorde es verde, vivaz y sereno.

La música dice que la libertad existe,
y que alguien no paga el impuesto al cesar.

Meto las manos en mis bolsillos haydn,
e imito a alguien que contempla el mundo con serenidad.

Izo la bandera haydn, que significa:
"No nos rendiremos, pero queremos paz".

La música es una casa de cristal en la ladera
donde vuelan las piedras, ruedan las piedras.

Y las piedras atraviesan la casa rodando,
pero todos los cristales quedan intactos.

Thomas Tranströmer  (Estocolmo, 1931)
Bálticos y Otros Poemas. Colección Visor de Poesía. Trad. F.J. Uriz

Más sobre Tranströmer:
La poesía silenciosa en Thomas Tranströmer