miércoles, 7 de marzo de 2012

El Poeta Adolescente





Perversión

Como soles rojos las lágrimas cayendo,
cinco soles en el cristal.
Juntas, aún sueltas, rotundamente redondas,
rojas quizás, pero el cristal es tan pálido como la hierba
volando sin sonido.
Unidas cinco lágrimas en los párpados abiertos,
soles todavía aunque salados
cinco inescrutables lanzas en la cabeza,
cada sol una agonía penando odio sangrante.
Cinco en uno, o uno hecho de cinco prematuros
soles deformados hasta desaparecer.
Y ahora todos ellos locamente desolados,
tejidos con el hilo de los cinco, corriendo
desparramados y con espuma, salvajes y desolados
a través de todo, y hundiéndose.
Uno de los cinco es el sol.

Dylan Thomas (1914-1953)
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