domingo, 6 de noviembre de 2011

Fascinante simplismo



Mi hijo
(a la manera de Carlos Drummond de Andrade)

Mi hijo,
mi único hijo
que no tuve,
y que sería ya un hombre.

Descarnando
y sin nombre
se mueve,
a veces.

Viene,
y reclina su cabeza
más liviana que el aire,
sobre mi hombro.

Y yo le pregunto:
Hijo,
dónde te hallas,
dónde te ocultas.

Y él me responde
con un hálito frío:
No lo advertías,
aunque llamé.

Llamé,
y continuo llamando
desde
un lugar lejano.

Más alla del amor
adonde nada,
todo,
quiere nacer.

Mark Strand (Prince Edward Islands,1934 Canada)
Trad. Juan Sanchez Pelaez

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