lunes, 7 de noviembre de 2011

Aquí Se Perdió Granada...




Romance del rey moro que perdió Alhama
(Año1492)

Paseábase el rey moro
por la ciudad de Granada,
desde la puerta de Elvira
hasta la de Vivarrambla:

-Ay, de mi Alhama...

Cartas le fueron venidas
que Alhama era ganada;
las cartas echó en el fuego,
y al mensajero matara:

-Ay, de mi Alhama...

Descabalga de la mula,
y en un caballo cabalga,
por el Zacatín arriba
subido se había al Alhambra:

-Ay, de mi Alhama...

Como en el Alhambra estuvo,
al mismo punto mandaba
que se toquen sus trompetas
y sus añafiles de plata:

-Ay, de mi Alhama...

Y que las cajas de guerra
apriesa toquen al arma,
porque lo oigan sus moros,
los de la Vega y Granada:

-Ay, de mi Alhama...

Los  moros que el son oyeron
que al sangriento Marte llama,
uno a uno y dos a dos
juntado se ha la gran batalla:

-Ay, de mi Alhama...

Allí habló un viejo moro,
y de esta manera hablara:
-Para qué nos llamas, rey,
  para qué es esta llamada:

-Ay, de mi Alhama...
  Habéis de saber, amigos,
  una nueva desdichada,
  que cristianos de braveza
  ya nos han ganado Alhama.

Allí habló un Alfaquí
de barba crecida y cana:
-Bien se te emplea, buen rey.
  Buen rey, bien se te empleara.

-Ay, de mi Alhama...

-Mataste a los Abencerrajes,
  que eran la flor de Granada;
  cogiste los tornadizos
  de Córdoba la nombrada.

-Ay, de mi Alhama...

-Por eso mereces, rey,
 una pena muy doblada;
 que te pierdas tú y el reino,
 y aquí se pierda Granada.

-Ay, de mi Alhama...

Anónimo (Romancero español de Dámaso Alonso)


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