viernes, 14 de octubre de 2011

La Desesperada Soledad De Lowry En Oaxaca



La Virgen de la Soledad de Oaxaca


Muerte de un oaxaqueño

Tan inmensa es la desesperación de Dios
en las llanuras de cactus salvajes,
que he podido escuchar su lamento.

He podido aventurarme
hasta donde el peón fue asesinado.
Tan inmensa es la desesperación de Dios.

Bajo el aire cargado de polución
al mediodía y la lluvia,
he podido escuchar su lamento.

Y he sentido su angustia gemir
buscando refugio en mi cerebro.
Tan inmensa es la desesperación de Dios.

Si puedes encontrarle una guarida
a alguien tan pequeño y vano,
he podido escuchar su lamento.

Más grande que nosotros mismos,
que los desiertos de Nueva España,
tan inmensa es la desesperación de Dios,
que he podido escuchar su lamento.

Malcolm Lowry (1909-1957)


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