sábado, 29 de octubre de 2011

Un Genuino Coney Island De La Mente



La vida sin fin
(fragmentos)

No tiene fin
La espléndida vida del mundo
No tiene fin su hermoso vivir
Su hermoso respirar
Sus hermosas criaturas sensibles
Observando escuchando y pensando
Riendo y bailando
Suspirando y llorando
En tardes sin fin
Noches sin fin de amor y éxtasis
Alegría y desesperanza
Bebiendo y fumando
Charlando y cantando
En los Amdsterdams sin fin
De la existencia
De animadas conversaciones sin fin
Y de los cafés sin fin
En los cafés literarios de las mañanas de lluvia sin fin
Las películas de la calle que pasan
En los automóviles en los tranvías del deseo
En las inagotables vías de la luz radiante (…)

(…)Parques Coney Islands de la mente
Del poema sin mente ni fin
Dictado por la voz individual
Del subconsciente colectivo
Ciego en las huellas del tiempo.

En los últimos días de Alejandría,
En el día que precede a Waterloo
Los bailes prosiguen.
En la noche se escuchan
Los sonidos de una fiesta bulliciosa.

Lawrence Ferlinghtti (New York, 1919)
Trad. Susana Crespo

miércoles, 26 de octubre de 2011

Las Escaleras Del Dilema



…Delve Inside…

Hay tantos pensamientos,
que enredan
mi mente
con un juego de confusión.

No los puedo aceptar, 

rechazar.
Tengo demasiado miedo
a la conclusión que me debo enfrentar.

Subiendo las escaleras
del dilema,
estoy luchando
entre el amor y la familia.

Mi corazón me dice
una cosa,
y mi cabeza otra.
Desesperadamente
busco lo que
el corazón dice,
pero
No puedo.

Puede ser,
que cuando envejezca
me arrepienta
de la decisión,
o que tal vez…
la aprecie.

Es fácil
aconsejar
a la gente
seguir
a su corazón,
pero muy
difícil de mantener
en el propio caso.

Veremos
qué habrá
en la tienda
para mí.

Moramee Das (Guwahati, Assam, India)
Trad. Juan M. Pueyo



martes, 25 de octubre de 2011

Los Hechos Como Piedras




Las piedras

Oigo caer las piedras que arrojamos
transparentes como el cristal a través de los años.
En el valle vuela la confusión de los actos
del instante; vociferantes, de copa
en copa de los árboles, que se callan
en un aire más tenue que el presente,
se deslizan como golondrinas desde una cima
a otra de la montaña,
hasta alcanzar las mesetas ulteriores
junto a las fronteras del ser.
Allí caen todas nuestras acciones
claras como el cristal, no hacia otro fondo
que el de nosotros mismos.

Thomas Tranströmer (Estocolmo, 1931)

sábado, 22 de octubre de 2011

Canto A La Normalidad





Calle de arrabal

Se me quedó en lo hondo
una visión tan clara,
que tengo que entornar los ojos, cuando
intento recordarla.

A un lado hay un calvero de solares,
enfrente están las casas alineadas,
porque esperan que de un momento a otro
la primavera pasará.

Las sábanas aún goteantes penden
de todas las ventanas,
el viento juega con el sol en ellas,
y ellos ríen del juego y de la gracia.

Y hay niñas bonitas
que se peinan al aire libre.
Cantan los chicos de una escuela la lección.
Las once dan.

Por el arroyo pasa un viejo cojitranco,
que empuja su carrito de naranjas.

Dámaso Alonso (1898-1990)

jueves, 20 de octubre de 2011

La Perplejidad Del Poeta



Existo

Existo,
en esta diminuta Galaxia
existo.

Respiro,
escucho mi propio eco
en este Universo.

Me encuentro
cada día
a mi misma
en un diminuto espacio
de este gran hueco.

Me encuentro
a diario
entre sonidos, olores
y sabores.
De nuevo.

María Isabel Campo (Barbastro, 1959)

domingo, 16 de octubre de 2011

¿La suma de las voluntades humanas acabará con el capitalismo corrupto?...


Tolstoy and his wife Sophia Tolstaya - September 23, 1910

















Extraído de la novela La guerra y la paz al finalizar los capítulos que dedica a la batalla de Borodino.

...Durante los quince primeros años del siglo XIX hubo un movimiento inusitado de millones de hombres por toda Europa. Abandonaron sus ocupaciones, fueron de un lado para otro a lo largo del continente; saquearon, mataron, triunfaron, y también fueron derrotados; en el tiempo que duró ese periodo, la vida habitual cambió su curso. De pronto toda esa efervescencia que daba la impresión de ir en aumento, se debilitó hasta concluir. ¿Cuál fue la causa de ese fenómeno? ¿Y cuáles sus leyes?
Los historiadores contestan a esas preguntas refiriéndonos los hechos, y repitiendo los discursos pronunciados por unas decenas de hombres en cualquiera de los edificios elegantes de París, y a esas acciones y a esos discursos llaman Revolución; después nos hacen una biografía detallada de Napoleón y algún otro personaje, que le es adicto u hostil; nos hablan de su influencia, y nos dicen: "Esta es la causa del movimiento; estas fueron las leyes". Pero la razón humana se niega a aceptar tal explicación, y la declara equivocada, porque sin duda alguna, la causa indicada es demasiado débil para el efecto producido. Es la suma de las voluntades humanas, lo que nos ha traído la Revolución y a Bonaparte, como son ellas también quien las han soportado y derribado...

León Tolstoy (1828-1910)

viernes, 14 de octubre de 2011

La Desesperada Soledad De Lowry En Oaxaca



La Virgen de la Soledad de Oaxaca


Muerte de un oaxaqueño

Tan inmensa es la desesperación de Dios
en las llanuras de cactus salvajes,
que he podido escuchar su lamento.

He podido aventurarme
hasta donde el peón fue asesinado.
Tan inmensa es la desesperación de Dios.

Bajo el aire cargado de polución
al mediodía y la lluvia,
he podido escuchar su lamento.

Y he sentido su angustia gemir
buscando refugio en mi cerebro.
Tan inmensa es la desesperación de Dios.

Si puedes encontrarle una guarida
a alguien tan pequeño y vano,
he podido escuchar su lamento.

Más grande que nosotros mismos,
que los desiertos de Nueva España,
tan inmensa es la desesperación de Dios,
que he podido escuchar su lamento.

Malcolm Lowry (1909-1957)


miércoles, 12 de octubre de 2011

Tranströmer: un poeta exquisito



Meditación agitada

La tormenta hace girar las aspas del molino,
que muele la nada en la oscuridad de la noche.

Las mismas leyes te mantienen despierto.
La panza del tiburón gris es tu débil lámpara.

Recuerdos difusos te hunden en la profundidad del mar,
y allí se petrifican junto a extrañas columnas.

Tu muleta está verde de algas.
Quien va hacia el mar, regresa rígido.

Thomas Tranströmer (Estocolmo, 1931)

sábado, 8 de octubre de 2011

La triste ternura



Ternura de tigre

La lengua sobre todo afectuosa,
áspera y cortesana en el saludo.

Las zarpas de abrazar, con qué cuidado
de impeler afecto o daño, a quien lo doma.

La caricia con uñas, el pecho boca arriba
para mostrar el corazón cautivo.

La piel toda entregada, la voz ronca
retozando en su jaula de colmillos.

Y lo ojos enormes, de algas, sonriendo
a la muerte inmediata a que fue sentenciado.

Carlos Barral (1928-1989)

jueves, 6 de octubre de 2011

Premio Nobel 2011: un poeta



En Marzo del 79

Cuando llegan de todos los lados con palabras;
palabras, que no lenguaje,
parto hacia la isla cubierta de nieve.

Lo salvaje no tiene palabras.

Las páginas no escritas se ensanchan en todas direcciones,
y entonces me encuentro con huellas de pezuñas de corzo sobre la nieve;
lenguaje, que no palabras.

Thomas Tranströmer (Estocolmo, 1931)
Extraído de El cielo a medio hacer
Trad. Roberto Mascaró.
Ed. Nórdica. Madrid, 2010

domingo, 2 de octubre de 2011

Y el aro pendiente en la oreja





Arde el mar


Oh ser un capitán de quince años,
viejo lobo marino, las velas desplegadas,
las sirenas de los puertos y el hollín y el silencio en las barcazas,
las pipas humeantes de los armadores pintados al óleo,
las huelgas de los cargadores, las grúas paradas ante el
               cielo de zinc,
los tiroteos nocturnos en la dársena, fogonazos, un cuerpo
               en las aguas con sordo estampido,
el humo en los cafetines,
Dick Tracy, los cristales empañados, la música zíngara,
los relatos de pulpos, serpientes y ballenas,
de oro enterrado y de filibusteros.
Un mascarón de proa, el viejo dios Neptuno.
Una dama en las Antillas ríe, y agita el abanico de nácar
                bajo los cocotero.



Pere Gimferrer (Barcelona, 1945)