martes, 5 de abril de 2011

El amigo de Isherwood


W.H. Auden, Cecil Day-Lewis y Stephen Spender en una terraza de Venecia


La situación humana

Este YO es uno
de los artificios humanos
tan comunes en las llanuras grises;
pero, una vez construido en carne,
mi único par de ojos
contiene el universo que contemplan.
Su reflejada multiplicidad
la contiene un cuerpo vacío
en el que yo reflejo a muchos; en mi UNO.

El tráfico de la calle
ruge a través de mi cabeza, cual si fuesen
los genitales de un Londres por nacer.

Si este YO fuese destruido,
y eliminada esa imagen,
el mundo de alquiler que percibo
desaparecería en la explosión de un juicio final
hasta el confín del cielo,
que es del color iris de mis ojos.

Stephen Spender (1909-1995)
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