martes, 4 de enero de 2011

Juliano navega en aguas procelosas





Juliano en Nicomedia


Cosas impolíticas y peligrosas.
Loas al ideal griego,
magia sobrenatural, visitas a templos paganos,
entusiasmo por los antiguos dioses,
charlas frecuentes con Chrysanthios,
especulaciones con Máximo, el astuto filósofo.
Y mira lo que sucedió:
Galo se halla extremadamente preocupado,
Constancio se está volviendo cada vez más suspicaz,
Los consejeros de Juliano no fueron prudentes.
El asunto, dice Mardonio, ha ido demasiado lejos,
las conversaciones suscitadas deben terminarse a toda costa.

Así que Juliano fue a la iglesia de Nicomedia
como lector de nuevo, y allí
con profunda reverencia leyó
los densos pasajes de las santas escrituras,
y cada una de las maravillas de su piedad cristiana.

Constantine Petrou Cavafy
Edición de George Savidis. Princenton University Press. 1992
Trad. del griego al inglés: Edmund Keele/Philip Sherrad
Trad. del inglés: Juan M. Pueyo
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