martes, 4 de enero de 2011

El fatalismo griego


El emperador Juliano en el ágora. Edward Armitage (1875)

Juliano ve el desprecio

"Observad ahora, el desprecio hacia los dioses
que existe entre nosotros", dijo solemnemente.
Desprecio. Pero qué esperaba.
Organizó la religión a su antojo,
escribió sobre el gran sacerdote de la Galia como quiso,
y sobre otros correligionarios suyos incitándoles, dándoles instrucciones.
Sus amigos no eran cristianos; tenía la certeza.
Pero aún y así ellos no podían actuar
como él lo hizo (criado y educado como cristiano)
en un nuevo sistema religioso
absurdo, tanto en su teoría como en su aplicación.
Ellos eran, después de todo, griegos. Nada relevante, Augusto.

Constantine Petrou Cavafy
Edición de George Savidis. Princeton University Press.1992
Trad. al inglés: Edmund Keele/Philip Sherrad
Trad.: Juan M. Pueyo
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