lunes, 31 de enero de 2011

Basavanna, el devoto de Shiva


Sadhu meditando en los ghats de Varanasi

Los ricos harán templos para Shiva

Los ricos harán templos para Shiva,
y qué puedo hacer yo, 
que soy un hombre pobre.
 
Mis piernas son columnas,
el cuerpo es el santuario,
y en mi cabeza brilla una cúpula de oro.

Escucha, oh Señor de los ríos que se encuentran:
Lo que se queda quieto caerá,
pero lo que se mueve, permanecerá para siempre
.

Basavanna (Siglo XII)

sábado, 29 de enero de 2011

La críptica poesía de una novelista


Y ahora...

Y ahora abundante de ensueños y de grises,
con esa eterna impotencia que no limpia el lenguaje,
el miedo que se hace palabra para no ser miedo,
todo lo que enciende luces y no se nombra, por si muere,
el resquicio de libertad que terco asoma,
brazo roto, abril marchito, luna falsa,
también falso el dolor que se vuelve costumbre;
los labios en dudosas fuentes,
los ojos todavía sedientos de estrellas, calandrias, mitos,
y otras delgadas inutilidades en que los dioses derraman
la sonrisa en ayuno, para que no traicione
una mentirosa amnesia de rechazos y deseos
con ruiseñores y congojas,
o sea con nada, sólo con uno mismo dentro y fuera
dispuesto a que cada cosa recupere su alcurnia,
su medida y su precio
se emprende la huida, adonde aún no ha llegado el futuro.

Ana María Navales (Zaragoza, 1939)

viernes, 28 de enero de 2011

Fidelidad a un amor




Esta imagen de ti

Estabas a mi lado,
y más próxima a mí
que mis sentidos.

Hablabas desde dentro del amor
armada de su luz.
Nunca palabras de amor
más puras respirara.

Estaba tu cabeza suavemente
inclinada hacia mi;
tu largo pelo
y tu alegre cintura.

Hablabas desde el centro del amor
armada de su luz
en una tarde gris de cualquier día.

Memoria de tu voz y de tu cuerpo
mi juventud y mis palabras sean,
y esta imagen de ti me sobreviva.

José Angel Valente (1929-2000)

miércoles, 26 de enero de 2011

La íntima tristeza del fascismo vencida por la vida


       Alegría


Llegué por el dolor a la alegría.
Supe por el dolor, que el alma existe.
Por el dolor allá en mi reino triste
un misterioso sol amanecía.


Era alegría la máquina fría,
y el viento loco y cálido que embiste:
alma que verdes primaveras viste,
maravillosamente se rompía.


Así la siento más. Al cielo apunto,
y me responde, cuando le pregunto
con dolor tras dolor para mi herida.


Y mientras se ilumina mi cabeza,
ruego por el que he sido en mi tristeza
a las divinidades de la vida.
(1947)


José Hierro (1922-2002)

martes, 25 de enero de 2011

Después de la huida del amor.




La distraída

No estás ya aquí. Lo que veo
de ti, cuerpo, es sombra y engaño.
El alma tuya se fue,
adonde tú irás mañana.

Aún esta tarde me ofrece
falsos rehenes, sonrisas
vagas, ademanes lentos,
un amor ya distraído.

Pero tu intención de ir,
te llevó adonde querías,
lejos de aquí, adonde estás
diciéndome:
-Aquí estoy contigo. Mira.
Y me señalas la ausencia.

Pedro Salinas (1891-1950)

lunes, 24 de enero de 2011

Hoy una fábula



Fábula de la Zorra y el Busto

Dijo la Zorra al Busto,
después de olerlo:
Tu cabeza es hermosa,
pero sin seso.
Como éste hay muchos,
que aunque parecen hombres,
sólo son bustos.

Felix María de Samaniego (Laguardia, Álava 1745-1801)

domingo, 23 de enero de 2011

Celán, obsesionado con la muerte propia



Ciégate para siempre...

Ciégate para siempre.
También la eternidad está llena de ojos.
Allí se ahoga el movimiento de las imágenes,
al término en que ha nacido.
Allí se extingue lo que el lenguaje,
de igual modo ha retirado con un gesto,
lo que dejabas iniciarse
como la danza de dos palabras, tan sólo
construidas de otoño y seda y nada.

Paul Celan (1920-1970)
De "Cambio y aliento", 1967
Versión José Angel Valente

viernes, 21 de enero de 2011

El poeta desdeñado por su tiempo, que la eternidad adoró.




A las Parcas

Un verano y un otoño más os pido, oh poderosas,
para que pueda madurar mi canto,
y así saciado en tan dulce juego,
mi corazón se acerque al final.

El alma aquí tan frustrada,
no hallará reposo ni en el Orco,
pero si logro plasmar lo más amado
y sacrosanto para mi por encima de todo: la Poesía...

Bienvenido seré entonces al silencio
del mundo de las sombras. Estaré colmado,
aunque mi voz quede en el umbral. Al menos un día
habré vivido como los dioses. Y eso es bastante.

Friedrich Hölderlin (1770-1843)

jueves, 20 de enero de 2011

Ante la temida presencia del vacío



         La vida

Como cuando el sol enciende
algún rincón de la tierra,
su pobreza la redime,
con risas verdes lo llena.

Así tu presencia viene
sobre mi existencia oscura
a exaltarla, para darle
esplendor, gozo, hermosura.

Pero también tú te pones
lo mismo que el sol, y crecen
en torno mío sombras
de soledad,vejez, muerte.

Luis Cernuda (1902-1963)

lunes, 17 de enero de 2011

La sencillez del poeta-monje



                  Forma en torno

La ventana me ofrece el cuadro sumo:
           un trozo de enmarcada
realidad que no aíslo, pero asumo
           completa en la mirada.

Aire libre y luz libre lucen dentro
           del íntimo recinto,
que delimita un silencioso centro:
           rumor de fuera extinto.

Esas columnas grises: puro el arco,
           capitel sin empaque,
brindan estilo, para que me aplaque
           su lujo el cielo zarco.

Se serena la hora entre estos muros,
           que acogen a los días,
como si fuesen ápices maduros
           de nuestras energías.

Pájaro en vuelo. Las ventanas
           oponen sus cristales.
Me edifica este patio. Sus mañanas
           se me ahondan, cabales.

Jorge Guillen (1893-1984)

miércoles, 12 de enero de 2011

Cervantes y Forges, dos bromistas incombustibles




Diálogo entre Babieca y Rocinante

¿Cómo estáis, Rocinante, tan delgado?.
Porque nunca se come, y se trabaja.
¿Pues qué es de la cebada y de la paja?.
No me deja mi amo ni un bocado.

Ande, señor, que estáis muy mal criado,
pues vuestra lengua de asno al amo ultraja.
Asno es; de la cuna a la mortaja.
Quereislo ver, miradlo enamorado.

¿Es necedad amar? No, es gran prudencia.
Metafísico estáis. Es que no como.
Quejaos del escudero. No es bastante,

cómo me he de quejar en mi dolencia,
si el amo y el escudero, o mayordomo,
son tan rocines como Rocinante.

Miguel de Cervantes Saavedra
Soneto inserto en el prólogo de la primera edición del Ingenioso Hidaldo

domingo, 9 de enero de 2011

Las cárceles del dictador Franco



En el castillo de Luna
(Fragmento)

Y los años en la cárcel
como un tajo dividiendo
aquellos y estos momentos
de buen sol primaveral
son un boquete en el alma,
que no puedes tapar nunca;
una mina de amargura
y espantosa realidad.

Siete mil trescientos días
uno por uno vividos
con sus noches, confundidos
en una sola visión,
donde se juntan el hambre
y el mal olor de las mantas
y el frío de las madrugadas
y el frío en el corazón.

Ahora vuelve a la vida,
y a ser libre, si es que puedes;
aunque es tarde, y no te queden
esperanzas por cumplir.
Siempre se obstina en ser dulce,
en merecer ser vivida
de alguna manera mínima
la vida en nuestro país.

Serás uno más. Perdido,
viviendo de algún trabajo
deprimente y mal pagado,
soñando con algo mejor
que no llega. Quizás entonces
comprendas que no estás solo,
que nuestra España de todos
se parece a una prisión.

Jaime Gil de Biedma (1929-1990)

miércoles, 5 de enero de 2011

Para mi gusto posiblemente el mejor poema escrito nunca


Constantine Petrou Cavafy


           Itaca


Cuando salgas hacia la lejana Itaca
desea con fervor que el viaje sea largo,
lleno de aventuras y conocimiento.

De los Laestregones y los Cyclopes,
del furioso Poseidón no tengas miedo;
ni repararás en ellos, si tus pensamientos
permanecen en calma todo el tiempo,
si manejas tus emociones y las seleccionas adecuadamente.

Ni Laestregones, ni Cyclopes,
ni incluso con el fiero Poseidón tropezarás jamás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no es tu alma, quien los pone frente a ti.

Desea con fervor que el viaje sea largo,
que sean numerosas las madrugadas de verano
que, lleno de placer y deleite, lances el ancla
en puertos que tus ojos nunca vieron.

Te detendrás también en los populosos mercados fenicios,
y harás buena provisión de la mejor mercancía:
coral y madreperla; ébano y ámbar
y voluptuosos perfumes de todas clases en abundantes cantidades.

Entrarás en muchas ciudades del Nilo,
y allí aprenderás de los que saben.
En cada lugar ten siempre en cuenta a Ítaca.
Tu llegada a ella es el objetivo.

Pero no tengas prisa en la travesía,
será mejor que dure muchos años,
que a la isla llegues cuando seas un anciano,
pleno de aventuras y conocimiento,
enriquecido por todo lo que has hallado en el camino.

No esperes más de Ítaca.
Ítaca te ha dado el más bello viaje,
sin ella no hubieras partido.
No te va a dar nada más.

Y si la encuentras pobre, no es que Ítaca te haya engañado,
pues rico en experiencia y conocimiento
como la has alcanzado, como el sabio en que te has convertido,
entonces comprenderás lo que significan las Ítacas.

Constantine Petrou Cavafy
Trad. del griego John Cavafy
Trad. del inglés Juan M. Pueyo

martes, 4 de enero de 2011

El fatalismo griego


El emperador Juliano en el ágora. Edward Armitage (1875)

Juliano ve el desprecio

"Observad ahora, el desprecio hacia los dioses
que existe entre nosotros", dijo solemnemente.
Desprecio. Pero qué esperaba.
Organizó la religión a su antojo,
escribió sobre el gran sacerdote de la Galia como quiso,
y sobre otros correligionarios suyos incitándoles, dándoles instrucciones.
Sus amigos no eran cristianos; tenía la certeza.
Pero aún y así ellos no podían actuar
como él lo hizo (criado y educado como cristiano)
en un nuevo sistema religioso
absurdo, tanto en su teoría como en su aplicación.
Ellos eran, después de todo, griegos. Nada relevante, Augusto.

Constantine Petrou Cavafy
Edición de George Savidis. Princeton University Press.1992
Trad. al inglés: Edmund Keele/Philip Sherrad
Trad.: Juan M. Pueyo

Juliano navega en aguas procelosas





Juliano en Nicomedia


Cosas impolíticas y peligrosas.
Loas al ideal griego,
magia sobrenatural, visitas a templos paganos,
entusiasmo por los antiguos dioses,
charlas frecuentes con Chrysanthios,
especulaciones con Máximo, el astuto filósofo.
Y mira lo que sucedió:
Galo se halla extremadamente preocupado,
Constancio se está volviendo cada vez más suspicaz,
Los consejeros de Juliano no fueron prudentes.
El asunto, dice Mardonio, ha ido demasiado lejos,
las conversaciones suscitadas deben terminarse a toda costa.

Así que Juliano fue a la iglesia de Nicomedia
como lector de nuevo, y allí
con profunda reverencia leyó
los densos pasajes de las santas escrituras,
y cada una de las maravillas de su piedad cristiana.

Constantine Petrou Cavafy
Edición de George Savidis. Princenton University Press. 1992
Trad. del griego al inglés: Edmund Keele/Philip Sherrad
Trad. del inglés: Juan M. Pueyo

lunes, 3 de enero de 2011

Pese a todo, Feliz Año Nuevo


Estatua del emperador Juliano


Juliano y los misterios
                 (1896)

Cuando en los tenebrosos, tremendos abismos de la tierra
se vio inmerso escoltado por sus griegos,
y contempló salir ante él  la inmaterial Aparición,
por un instante el joven tuvo miedo;
entonces resucitó algo en él de sus años de creyente,
e hízose la señal de la cruz.

Luego la Aparición se desvaneció,
sus signos se perdieron, las luces se apagaron.

A los griegos miró receloso
el joven, y les dijo: "Habéis visto qué prodigio,
queridísimos amigos. Tengo miedo.
Estoy aterrorizado. Quiero irme.
Veis cómo han desaparecido de súbito
esos demonios, cuando hice el signo
sagrado al santiguarme.".

Rieron entonces los griegos a carcajadas:

"Avergüénzate de decir tal cosa
a nosotros, sofistas y filósofos.
Cuéntaselo al obispo de Nicomedia,
y a cuantos sacerdotes quieras.
Los grandes dioses de la ilustre Hélade
han comparecido, y se han levantado ante ti.
Y si ahora se han ido, no pienses
que tal gesto los atemorizó.
Apenas te han visto hacer
ese signo tosco y burdo,
su índole gentil se ha disgustado,
y se han ido en señal de desprecio".

Así hablaron, y del miedo
sagrado y la santa unción
libróse Juliano, convencido
por las descreídas palabras de los griegos.
.
Constantine Petrou Cavafy 
Trad. José María Álvarez