jueves, 14 de octubre de 2010

La amistad de Góngora y Juan de Tassis, Conde de Villamediana


La muerte del Conde de Villamediana, de Manuel Castellano

- Mentidero de Madrid, decidnos:
Quién mató al Conde,
no se sabe ni donde se esconde,
sin discurso discurrid.
-Dicen que le mató el Cid
por ser el Conde lozano.
¡Disparate chabacano!.
La verdad del caso ha sido
que el matador fue Bellido
y el impulsor soberano.

                            Luís de Góngora

El Conde de Villamediana fue asesinado a causa de un virote lanzado a su corazón por un ballestero real, sicario enviado por Felipe IV. Los celos consumían al putanero más grande que ciñó jamás un trono en la testa. Por los mentideros de Madrid (nótese la similitud con la telebasura rosa de hoy día) se rumoreaba insistentemente, con que tenía relaciones con la Reina Isabel de Borbón; y la evidencia para el celoso y ofendido de la supuesta traición la refleja muy bien una jugosa anécdota sobre la escena, y fue además, lo que colmó de manera definitiva la paciencia del Real ánimo. Estaba un día la Reina asomada en un balcón, y el Rey fue por detrás, y le tapó los ojos. Le dijo Isabel: "¿Estaos quieto, Conde?". Mosqueado, su Majestad preguntó: "¿Por qué me dais ese tratamiento, y no el de Majestad?". Y rápida, la Reina le contestó: "Acaso no sois Vos Conde de Barcelona también". Pero aquello fue suficiente para el experto putero, y al Conde de Villamediana que "picaba demasiado alto" a su entender, pues le pasó lo que le pasó. Felipe de Habsburgo podía seguir follándose a sus tristes putas a placer, pero a su Real esposa ni tocarla. Por favor...
A Luis de Góngora le unía una gran amistad con el Conde de Villamediana, y a su muerte enigmática e irresoluta le dedicó esta inmensa coplilla, que nos descubre como la prensa rosa, no es un invento de este supermegatecnológico siglo veintiuno, chismorreos y alparcerías son tan viejos como el mundo; aunque ya quisiera ya, Jorge Jesus Vazquez tener una pluma del calibre de la del clérigo cordobés. Me refiero a la pluma de escribir, claro.   
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