jueves, 30 de septiembre de 2010

Hölderlin: expresión de la banalidad del famoseo a la alemana

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EL APLAUSO DE LOS HOMBRES


¿Acaso no está mi corazón más inclinado hacia la bondad,
      Más imbuido en la belleza de la vida,
          Desde que estoy enamorado? ¿Por qué gustaba más,
             Cuando era orgulloso y salvaje,
                Y me llenaba de palabras vacías?

Pues sí, a la masa le gusta lo que vende
     En el mercado; nadie mejor que un esclavo
        Aprecia la violencia de los hombres.
           Sólo aquellos que son ellos mismos,
                 Se transforman en semidioses, que creen en los dioses.


                         FRIEDRICH HÖLDERLIN (1770-1843)


Trad. del inglés Juan Pueyo

miércoles, 29 de septiembre de 2010

El noble, la reina y el poeta


Una dedicatoria del Bardo a su mecenas.
            
                      SONETO 116

Quiero pensar que el enlace entre dos almas, que se aman,
no admite impedimentos. No es Amor, el amor
que cambia, cuando un cambio acontece,
o que se adapta con la distancia, a distanciarse.

¡No!. Amor es un faro eternamente fijo,
que desafía las tempestades sin desfallecer nunca;
es la estrella para todo barco sin rumbo,
cuyo valor se desconoce, aún viéndola en la altura.

No es Amor bufón del Tiempo, aunque los rosados labios
y mejillas de corva guadaña sigan;
el amor no varía en la brevedad de las horas y semanas,
sino que se afianza incluso frente a la adversidad.

Si esto es erróneo o falso,
y se me puede probar,
yo nunca escribí nada y nadie nunca amó.

                                       W. SHAKESPEARE (1564-1616)

El Earl de Southampton era un mecenas y amigo de Shakespeare, y decidió casarse con la chica de siempre, la que lo volvía loco de amor, para lo cual solicitó el preceptivo permiso a su Reina; ella se lo denegaba a él, y a cualquiera de sus nobles que lo solicitara; parece ser que no soportaba verlos emparejarse, y tras manifestar alguno de éstos sus intenciones, después empezaba a putearlos, y cuando su real ánimo juzgaba oportuno, terminaba por cortarles el cuello al osado aristócrata anhelante de su dama, como aconteció más tarde con el pobre Southampton; de tal magnitud consideraba la Monarca la osadía del atrevimiento. Un rasgo de carácter muy Tudor esa querencia por yugulares ajenas, aunque la verdad es que la "virginal soltería" de Isabel I, le causaba serios desarreglos emocionales. Y el Bardo Inmortal, el Poeta de los poetas, con cierto acojono en este caso se solidarizó con su amigo, empatizando perfectamente como siempre.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Góngora: La mala leche del clérigo oscuro y el cortesano pelota

Un detalle de la genuina, secular y muy española mala folla: un Quevedo mezquino y enriquecido haciéndole la rosca al Duque de Lerma, compró la casa donde vivía el muy pobre curita Góngora, y en cuanto el clérigo triste se quedó limpio como una patena, aquel perlas de la lengua castellana lo factura para Córdoba en packexpres. Eso es una buena enemistad. Y al infortunado andaluz  no le quedó otra que el talento, la palabra y la mala uva. 

Jura Pisuerga a fe de caballero,
Que de vergüenza corre colorado
Sólo de ver que de Esgueva acompañado,
Ha de entrar a besar la mano a Duero.

Es sucio Esgueva para compañero
(culpa de la mujer de algún privado)
Y perezoso para dalle al lado,
Y así ha corrido siempre muy trasero.

Llegados a la puente de Simancas,
Teme Pisuerga, que una estrecha puente
Temella puede el mar sin cobardía.

No se le da a Esguevilla cuatro blancas;
Mas qué mucho si pasa su corriente
Por más estrechos ojos cada día.
                                  
                              Luis de Góngora (1561-1627)

Sátira del cordobés al alcantarillado de Valladolid. Esgueva era un arroyuelo para las inmundicias, que pasaba por el centro de la ciudad

domingo, 26 de septiembre de 2010

William Carlos Williams: "No hay ideas sino en las cosas"


El Dr. Williams


CONSAGRACIÓN DE UN PEDAZO DE TIERRA

Este pedazo de tierra
frente a las aguas de esta ensenada
consagra la viviente presencia
de Emily Dickinson Wellcome,
que nació en Inglaterra; se casó
y perdió a su marido, y se embarcó
en un navío de dos mástiles rumbo
a Nueva York; fue aventada a las Azores,
encalló en los bancos de la Isla de Fuego;
en una casa de huéspedes de Brooklin
encontró a su segundo marido,
y se fue con él a Puerto Rico;
parió otros tres hijos, después perdió
a su segundo marido, y vivió
trabajosamente ocho años
en Santo Tomás y Santo Domingo; siguió
a su hijo mayor a Nueva York, perdió
a su hija y a su "nene"; recogió
a los chicos del hijo mayor
de su segundo matrimonio, y los crió;
quedaron huérfanos, peleó
por ellos con la otra abuela
y las tías, los trajo aquí
verano tras verano, y aquí se defendió
contra pícaros, tormentas, sol y fuego,
contra las moscas, contra
las muchachas que venían a husmear,
contra la sequía, la cizaña, las marejadas,
los vecinos, las comadrejas ladronas
de gallinas, contra
la flaqueza de sus propias manos
y la fuerza creciente
de los muchachos, contra el viento,
las piedras, los intrusos, las grietas,
contra su propia alma.

Desyerbó esta tierra con sus manos,
tiranizó todo desde esta parcela, puso
como un trapo al hijo mayor
hasta que la compró; aquí vivió
quince años, aquí
alcanzó la soledad final.

Y si no puedes traer nada
excepto tu osamenta: quédate afuera.

                 WILLIAM CARLOS WILLIAMS (1883-1963)

Las cárceles del alma de Blas de Otero



                  AIRE LIBRE

Si algo me gusta es vivir.
Ver mi cuerpo en la calle,
hablar contigo como un camarada,
mirar escaparates
y, sobretodo, sonreír de lejos
a los árboles...

También me gustan los camiones grises
y muchísimo más los elefantes.
Besar tus pechos,
echarme en tu regazo y despeinarte,
tragar agua de mar como cerveza
amarga, espumosa...

Todo lo que sea salir
de casa, estornudar de tarde en tarde,
escupir contra el cielo de los tundras
y las medallas de los similares;
salir
de esta espaciosa y triste cárcel,
aligerar los ríos y los soles.
Salir, salir al aire libre, al aire.

                               BLAS DE OTERO (1916-1979)

viernes, 24 de septiembre de 2010

Miguel Labordeta, el poeta ciudadano mundial


Dibujo de Miguel Labordeta por J.L.Cano

Lo reconocimos. Era él.
El hombre.
El conductor de Juventudes.
Nos habló con una suave sencillez
de trigo germinado.
Revivimos en su faz varonil
el destino de las montañas
en primavera y la alegría del marino
ante el presagio de una tierra amada.
Había sentido el vértigo
que hunde el corazón
en la soledad sin cauces.
Atormentados signos, entristecidas pasiones fueron
durante dolorosos días
sus secretas amigas.
Mas ahora, ya libre del círculo
mortal de los deseos;
el Anunciador, sonriendo ante
sus cachorros como un sereno dios en
la mañana, nos dio su señal:
¡Amistad!
Y más tarde, mirando el horizonte
con voz ronca, clamó:
"Está abierta la puerta,
es el comienzo de una juvenil
canción sobre la Tierra".

Nos fuimos dispersando en silencio.
En cada pecho nuestro
tremolaba a los vientos
la bandera mundial.

                             MIGUEL LABORDETA (1921-1969)
Del libro "La escasa merienda de los tigres y otros poemas". Ed. Ocnos: Primera edición 1975

jueves, 23 de septiembre de 2010

Pessoa: Antes y despues, noche; en medio, la vida




Si después de morir quisieran escribir mi biografía,
No hay nada más sencillo.

Tiene sólo dos fechas:
La de mi nacimiento y la de mi muerte.

Entre una y otra, todos los días son míos.

(Fernando Pessoa/Alberto Caeiro; Poemas Inconjuntos; Escrito entre 1913-15

LA ROSA DEL JARDIN DE ADONIS

La rosa del jardín de Adonis
   Es la que amo, Lidia; esa rosa efímera
       Que el mismo día de su nacimiento,
            En ese mismo día muere.

La luz es eterna para ella,
   Pues nace con el sol, y se acaba
       Antes de que Apolo, pudiera incluso iniciar
            Su trayectoria visible.

Como ella déjanos hacer de nuestra vida un día.
   Voluntariamente, Lidia, desconociendo
        Que existe la noche antes y después:
            El poquito que perduramos.

Fernando Pessoa/Ricardo Reis
(11.7.14) Versión de Rafael Diaz Borbón

                      FERNANDO PESSOA (1888-1935)

martes, 21 de septiembre de 2010

Kavafis: pasión griega

     


          EL FIN DE ANTONIO
                       1907


Cuando escuchó el llanto de las mujeres
Que se lamentaban por su ruina.


La Señora con gesto oriental y las esclavas
En su griego semibárbaro. 


Alzose la fiereza del fondo de sus espíritus,
La sangre itálica de Antonio se sublevó.


A Ella le pareció todo tan lejano,
Aquello que habían amado tan ciegamente:
La vida de Alejandría abandonada para siempre.


Y al Amante le dijo: “No te lamentes, no te humilles,
Antes bien exalta al gran conquistador que has sido;
A quien tanto poder ganó, aunque ahora sucumba. 
Eso no es indigno, sino sólo un romano vencido por otro romano”.
                                                         


EL DIOS ABANDONA A ANTONIO
                     1911


Cuando de pronto a medianoche oigas
Pasar una invisible compañía
Con admirables músicas y voces,
No lamentes la suerte de tus obras fracasadas,
Las ilusiones de una vida que llorarías en vano.
Como dispuesto desde hace tiempo. Como un valiente
Saluda, saluda a Alejandría que se desvanece.


Y sobre todo no te engañes, nunca digas
Que fue un sueño, que los odios te confundían:
A tan vana esperanza no desciendas.


Como dispuesto desde hace tiempo. Como un valiente,
Como alguien que ha sido digno de tal ciudad,
Acércate a la ventana con firmeza,
Escucha con emoción, pero nunca
Con lamentos y quejas de cobarde.


Goza por última vez de los sones
Y la música exquisita de esa tropa divina,
Y despide, despide a Alejandría, que así pierdes.
                                                                     
            
             LA TREGUA DE NERON
                              1918


No se turbó Nerón al escuchar
el oráculo de Delfos:
"Guárdate del año setenta y tres".


¡Cuánto tiempo aún para gozar!.


Tiene treinta años. Amplio es en verdad
el periodo concedido por el dios,
para inquietarse por futuros peligros.


Ahora vuelve a Roma algo cansado,
espléndidamente fatigado, tras un viaje
cuyas jornadas fueron una continuación
de placenteros días en teatros, jardines y gimnasios;
de noches en ciudades aqueas...
y sobre todo la delicia de los cuerpos desnudos.


Así Nerón. Mientras en España Galba
secretamente dispone y adiestra a su ejército,
un anciano de setenta y tres años.


Constantine Petrou Cavafy (1863-1933)
Trad. José María Alvarez

lunes, 20 de septiembre de 2010

Pasternak: Difíciles tiempos sin libertad de expresión


"Yo gané un Premio Nobel de Literatura. ¿Cuál fue tu crimen?". Caricatura de Bill Mauldin en el New York Times referente al confinamiento en un campo de trabajo de Pasternak, tras publicar la novela " El Doctor Zhivago" y posterior concesión del Nobel al autor. Fue durante ese periodo cuando escribió la colección de poemas "Mi hermana la vida" en 1917, que luego publicaría en 1923.


SOBRE ESTOS POEMAS


Voy a aplastarlos contra el suelo,
Los voy a moler en el vidrio y el sol.
Voy a berrearlos desde el techo
A las frías, cochinas esquinas.

Hasta que la proa del invierno
Asome por los cristales de la ventana,
Y el ventisquero y los días harapientos
Hagan saltar la nieve de las cornisas como un presagio.

En un mes largo la tormenta
Barrerá todo de principio a fin.
De repente me acordaré del sol.
Y atención: todo cambiará.

Entonces el esplendor de Navidad
Que mitificamos mi chica y yo,
Será como una apertura del blackjack
En un día imprudente.

Envuelto en la bufanda me protegeré
Del resplandor del sol con la palma
De mi mano, y les preguntaré a los muchachos:
“Hey, qué milenio es en nuestro patio”.

Y gritaré:"Quién abrió ese pasillo
Hasta mi puerta que obstruía la nieve,
Mientras yo fumaba con Byron,
Y me tomaba una copa con Poe".

Y luego me di cuenta que estaba en Daryal,
En este campo de trabajo, arsenal, infierno.
Y con la muerte de Lermontov temblando en mis labios,
Ahogué mi vida en vermouth.


                             BORIS PASTERNAK (1890-1960)


Trad. del inglés Juan Pueyo

viernes, 17 de septiembre de 2010

Turgueniev, novelista y poeta


Turgueniev leyendo su relato corto "Torrentes de Primavera"

EN LO ALTO

Un pájaro en lo alto,
                en lo más fino
Del alto árbol.

                Un tomeguín
Nervioso, breve, tan liviano
como un soplo de luz
                Está cantando.

Su propia levedad,
                La maravilla.
Su increible ser,
                Su pura vida
Minúscula, perfecta, iluminada.


ARQUEOLOGÍA

Dirán entonces: aquí estuvo
La sala, más allá encontramos
Los fragmentos de levísimo barro,
El sitio del calor y de la dicha.

Luego vendrá una pausa,
Mientras un fuerte viento alisa los hierbajos.
Sin embargo ni un soplo habrá
Que les evoque la risa, el buenas tardes,
                                                            El adiós.


               IVAN TURGUENIEV (1818-1883)

Trad. del inglés Juan Pueyo

miércoles, 15 de septiembre de 2010

La Rusia eterna


"Tblisi", cuadro pintado por el propio Lermontov.

EL ANGEL

Un ángel volaba en el cielo de medianoche
Cantando en voz baja una canción;
Y la luna y las estrellas y las nubes
Oían aquella canción sagrada.

Cantaba la felicidad de los espíritus sin pecado
En las sombras del jardín del Paraíso;
Cantaba la grandeza de Dios,
Y su voz era sincera.

En sus brazos llevaba un alma joven
Destinada al mundo de la pena y de las lágrimas;
Y el sonido de su canción permaneció
En aquella alma joven, sin palabras pero vivo.

Durante mucho tiempo ella se consumió en el mundo
Colmada de un maravilloso deseo;
Y las canciones aburridas de la tierra
No pudieron reemplazar los sonidos del Cielo.

(Este poema Lermontov lo escribió a los diecisiete años, y está dedicado a su madre, que murió cuando él tenía tres años)

LA PATRIA

Amo a mi patria con un amor extraño
Que no vencerá ningún razonamiento.

Ni la gloria con sangre conseguida
Ni la paz de arrogante confianza
Ni las viejas leyendas
Renuevan en mi pecho el entusiasmo.

Amo, y no sé por qué,
De sus estepas el frío silencio
El murmullo de los bosques inmensos
Sus ríos desbordados como mares…

Amo recorrer entre vaivenes los estrechos caminos,
Penetrando las sombras con mirada lenta;
Descubrir los fuegos vacilantes de las aldeas
Desde sus afueras, anhelando posada.

Amo el humo del rastrojo quemado,
Que forma una densa cortina;
Los carros en hilera cuando pasan la noche en la llanura,
Y los abedules de la colina que amarillean en el trigal.

Observo estupefacto, que muchos desdeñan
Las eras con el trigo desgranado;
La casa campesina con tejado de paja
Y ventanas festonadas de madera esculpida.

En las fiestas de noches cubiertas de rocío
Contemplo los bailes animados y bulliciosos
Envueltos de silbidos y alegre taconeo,
Mientras escucho las palabras de los campesinos borrachos.

                       Mikhail Y. Lermontov (1811-1841)
Trad. del ruso John Duggins

El genio universal vagabundo




LA TUMBA DE BAUDELAIRE
    
El enterrado templo divulga por la boca
Sepulcral de la cloaca, babeando barro y rubí
Abominablemente cualquier ídolo Anubis
Todo hocico flambeado como hosco ladrido.

O si el gas reciente tuerce la mecha turbia,
Que sabemos enjuaga los oprobios sufridos,
Alumbra huraño un inmortal pubis,
Cuyo vuelo se desvanece según el reverbero.

¡Qué hojarasca desecada en ciudades sin noche
Podrá bendecir la ofrenda, así como ella sentarse
Vanamente contra el mármol de Baudelaire!

El velo que la ciñe solo con escalofrío distante
Ésta, su Sombra misma, veneno tutelar
Que respiraremos siempre, aunque nos mate.


LA TUMBA DE EDGAR ALLAN POE

Como en Sí-mismo al fin la eternidad lo cambia,
El Poeta despierta con una espada desnuda
A su siglo horrorizado, por no haber sabido
Que la muerte triunfaría en esa voz extraña.

Ellos, vil sobresalto de hidra, oyendo antaño al ángel
Dar un sentido más puro a las palabras de la tribu,
Proclamaran muy alto el hechizo bebido
En el sobrevivir sin honor a alguna negra mezcla.

¡Oh agravio!... de la tierra y de las nubes hostiles.
Si nuestro pensamiento no esculpe un bajo relieve,
Que la tumba de Poe deslumbrante adorne.

Calmo bloque caído de un oscuro desastre,
Que este granito al menos muestre para siempre la arista
Al negro vuelo de la Blasfemia dispersa del futuro.

                               Stéphane Mallarmé (1842-1898)

Trad. Juan Pueyo

lunes, 13 de septiembre de 2010

Baudelaire, el último romántico maldito

 
Manuscrito original del poema
                      
            EL VAMPIRO

Tú que como una cuchillada
Entraste en mi triste pecho;
Tú que fuerte cual rebaño
De demonios viniste loca,
Para hacer tu lecho y tu dominio
En mi espíritu humillado.

Infame a quien estoy unido
Como el galeote a su cadena
Como el juego al jugador
Como el borracho a su botella
Como la carroña al gusano.
¡Maldita seas, maldita!

Rogué al rápido puñal
Que conquistara mi libertad.
Pedí al pérfido veneno
Que socorriese mi cobardía.

Mas, ¡ay!...el puñal y el veneno
Despreciándome, me dijeron:
“No mereces que te arranquen
De esa maldita esclavitud, imbécil;
Si de su imperio nuestro esfuerzo te librara,
Los besos resucitarían de tu vampiro.

    
                              Charles Baudelaire (1821-1867)
Trad. Juan Pueyo

domingo, 12 de septiembre de 2010

Poe inmortal




EL CUERVO
 (fragmento final)

XVI
Dije: "Profeta o diablo, infausto cuervo;
por Dios, por mí, por mi dolor acerbo,
por tu poder fatal,
dime, si alguna vez a Leonor
volveré a ver en la eternal aurora,
adonde con los querubes feliz mora".
Dijo el cuervo: "Nunca más".

XVII
Semejante palabra sea la postrera,
retorna a la plutónica ribera.
Y grité: "¡No vuelvas más!,
no dejes ni una huella ni una pluma;
entonces mi espíritu envuelto por la tupida bruma,
se librará por fin del peso que lo abruma".
Dijo el cuervo: "¡Jamás!".

XVIII
Y el cuervo inmóvil, fúnebre y adusto,
sigue para siempre sobre el busto
de Palas, y bajo mi fanal
proyecta su mancha lúgubre a lo largo de la alfombra;
entonces su mirada de demonio asombra.
¡Ay!...¿Mi alma enlutada se librará
alguna vez de su sombra?...¡Nunca más!.


EDGAR ALLAN POE (1809-1849)
Trad. Juan M. Pueyo

Artículo del New York Review Of Books sobre la exposición del manuscrito del poema en la Morgan Librery and Museum en el 225 de Madison Avenue, NY:
El Terror del Alma

viernes, 10 de septiembre de 2010

El silencio de la luz blanca



                    LUCERO DEL ALBA

Al abrir la ventana
Irrumpe el alba rotunda y azul.
Ha cesado la nieve,
Y en su lugar hay una estrella grande.

Es la estrella..., la estrella
Bella como un milagro.
Blanca de nieve está la lejanía
Blancas de nieve todas las alturas.

Sagrada, refrescante
La quietud del mundo de la mañana.
Con nitidez se posan los sonidos;
Los techos relucen como pupitres.

Muy silenciosa y blanca...
Una soledad muy grande..., hermosa,
Cuya fría quietud cualquier voz
Perturbaría. De calor me quema.
                    

                   ROBERT WALSER (1879-1956)

jueves, 9 de septiembre de 2010

Pesimismo prerromántico


Primera publicación original del poema. El dibujo es también de Blake

           LONDRES

He vagado por cada calle titulada
Cercana adonde el titulado Támesis fluye,
Y he notado en cada rostro encontrado
Signos de debilidad, signos de dolor.

En cada grito de cada Hombre,
En cada grito de miedo de cada Niño,
En cada voz, en cada prohibición,
Siento las cadenas que nuestra mente ha creado.

Cómo el llanto del Deshollinador
Entristece la Iglesia sombría,
Y el suspiro del Soldado infortunado
Se desliza ensangrentado por los muros de Palacio.

Aunque escucho sobretodo en las calles de la medianoche,
Cómo la maldición de la joven Prostituta
Destroza la lágrima del Niño recién nacido,
Y cubre de miserias el fúnebre carruaje Nupcial.

                                    WILLIAM BLAKE (1757-1827)

Trad. Enrique Caracciolo Trejo

martes, 7 de septiembre de 2010

Huida de las palabras más bellas



EN EL POEMA
(Fragmento)


La poesía más bella jamás fue escrita.
Ni siquiera permaneció en la memoria de los poetas,
fuego fatuo de un cementerio personal,
unos minutos. Es la grandeza de lo que apenas brota,
el perfume de flores sin formas,
el felino que buscó nuestros ojos.

Soy un poeta ciego, aunque tanta luz
se esconde entre las sombras
que súbitamente estallo como una supernova.
Es un instante único, y después
se pierden las palabras en la noche.

La poesía más bella jamás fue escrita.
Sólo sé que pocas veces descubrí la belleza.
Y fue mía un sólo instante.
Castigado por los demonios del silencio,
jamás daré de nuevo con el tesoro hallado.

                                             JOAQUIN MARCO

Soneto satírico de Góngora


Llegada del Rey a Valladolid representada en una cerámica de zócalo.

Llegué a Valladolid; registré luego
desde el bonete al clavo de la mula;
guardo el registro, que será mi bula
contra el cuidado del señor don Diego.

Busqué la Corte en él, y yo estoy ciego,
o en la ciudad no está, o se disimula.
Celebrando dietas vi a la gula,
que Platón para todos está en griego.

La lisonja hallé y la ceremonia
con luto, idolatrados los caciques,
amor sin fe, interés con sus virotes.

Todo se halla en esta Babilonia
como en botica, grandes alambiques
y más en ella títulos que botes.

                        LUIS DE GÓNGORA

Su visita a Valladolid en 1603 adonde la Corte de Felipe III había ido a instalarse, motivó en el poeta una serie de sonetos burlescos. El tema no es original, pues su mala fama y su miseria era un tópico literario de la época.

lunes, 6 de septiembre de 2010

El poeta editor y librero


Lawrence Ferlinghetti delante de su librería en San Francisco, fundada por él en 1953 junto a la editorial City Litghs Books. El libro del mismo título al que pertenece el fragmento del poema que os muestro, ha sido el más vendido con un millón de copias, en cuanto a poesía se refiere, de toda la Historia en Norteamérica.

                              CONEY ISLANDS OF THE MIND
                              (Fragmento)

En los mejores escenas de Goya nos parece ver
                                                  a los pueblos del mundo
    en el momento exacto en que vuelve a imponerse 
                                                  el sufrimiento de la humanidad,

        vemos a los personajes que se revuelven en la tela
                                                  con verdadera rabia
                                                  ante la adversidad,
            amontonados sobre niños y bayonetas
                                                  bajo cielos crípticos,
              dentro de un paisaje abstracto de árboles malditos
               murcielagos doblados baten sus alas
                                                  como horcas deslizantes
                          cadáveres y gallinas carnívoras
                          y al final de todo los monstruos aullantes
                                                  del desastre imaginario.

              Son tan realmente sangrientos,
                                                   es como si existiesen aún;

      y existen aún,
                         sólo ha cambiado el paisaje,
se alinean a lo largo de carreteras
                         plagadas de legionarios
                         falsos molinos de viento y dementes quemados.

                                                               LAWRENCE FERLINGHETTI
  
Trad. Juan Pueyo

domingo, 5 de septiembre de 2010

El Aullido del Intelectual Judio


Ginsberg y su pareja Peter Orlosky

             HOWL
(Fragmento inicial del poema)

He visto a las mejores mentes de mi generación destruidas por
la locura arrastrarse desnudos histéricos hambrientos
humillándose una vez y otra, deambulando enmonados por las calles
                                           de los negros suplicando un chute,
hipsters cabeza de angel quemándose en la vieja conexión celeste
de la dínamo estrellada en medio de la maquinaria de la noche,

que la pobreza y andrajos y los ojos vacíos por el supremo colocón
                                          aletean en la oscuridad de apartamentos helados
                                          flotando sobre la cima de las ciudades
                                         contemplando el jazz,
que desnudaron sus cerebros bajo el Cielo de Dios y
                                         vieron angeles mahometanos tambalearse sobre
                                         techos iluminados de conventos,
que pasaron por las universidades con radiantes ojos fríos
                                         alucinando Arkansas y la luz trágica de Blake
                                         entre los Aprendices de la Guerra,
que fueron expulsados de las academias por publicar
                                         locas odas obscenas en las ventanas del cráneo....

             
                                                       ALLEN GINSBERG    

Trad. Juan Pueyo

sábado, 4 de septiembre de 2010

Un blues para el pequeño zorro gris Scott y su Zelda Fitzgerald

                  

                         TRIGÉSIMO CORO
 (Del libro México City Blues)

Tierna es la noche
Tierna es la Estrella de la Tarde

Francis Scott Fitzgerald, el Buhonero
                     Alamonés Heroe de Crockett
                     que quemó a su mujer
                     y aniquiló a 95 diablos
                     a carcajadas
                     y roturas de vidrios
                     en el Biarritz del monóculo
                     el Pequeño Zorro Gris
                     de NEW HAVEN CONNECTICUTT
                     vía Princeton   Ah, Seguro

Tierna es la púa del merlín
                     tierno es el mar
tierna la niebla de Londres
                    que cae sobre mí

Tierno es el Baño del Gato
azul   Miau
tierno el Pequeño Zorro Gris
                     que mordisqueó las uvas
tierno era su prepurcio
                     tierna su Nuca.

                                JACK KEROUAC

Trad. Rolando Costa Picazo

Muerte de un amigo



Jack el Mago,
Aquel Jack por cuyos ojos

Luz, esplendor, oro, smoog
Sobre las espirales de Manhathan.

Ya nunca más verán
Los ojos cerrados de las estatuas
De María en el cementerio.

                            Allen Ginsberg
Trad. Juan Pueyo
Este poema lo escribió Ginsberg en 1969, de regreso en el autobús a Manhathan, tras el entierro de su amigo Jack Kerouac en Lowell (Massachussets).

jueves, 2 de septiembre de 2010

Visión zen en la Poesía beat



RUTINA ARCÁICA Y LA PUERTA DE LA TUMBA
(Del libro "Regarding Wave")

Una niña va en bici.

De su vestido azul aletea
                 la vaporosa falda
                 sobre sus blancas caderas.

Otra niña la sigue detrás.

Cabellos negros
                que se acomodan
                al ritmo del galope
                sobre su pálida nuca.

Pasan por un estanque de nenúfares
Y lotos. Un estanque con una leyenda:
Acantilado fuera de la vista.

Gary Snyder
Trad. Juan M. Pueyo


miércoles, 1 de septiembre de 2010

El yo inmutable



HABLANDO CONMIGO MISMO ANTE EL ESPEJO
(fragmento)

Sí, soy yo.

Esta caza de mi yo
se ha transformado en algo evidentemente ridículo,
creyendo que cuando era perseguido,
no sólo me encontraría a mi mismo
sino también a todo un hatajo de yoes:
yoes pasados, presentes y futuros,
un carro cargado de ellos.

Y durante todos estos años
hasta adonde he llegado
en este punto del tiempo,
no es el mismo espejo que contemplé hace años.

Es el espejo lo que cambia,
no el pobre Gregory.

                               Gregory Corso

Hoy os subo un fragmento del poema de este importante autor de la Beat Generation, una de las personas más honestas y sinceras que han escrito poesía.

Un recuerdo, un instante... casi una vida.



VOLVER

Mi recuerdo eran imágenes,
en el instante, de ti:
esa expresión y un matiz
de los ojos, algo suave

en la inflexión de tu voz,
y tus bostezos furtivos
de lebrel que ha maldormido
la noche en mi habitación.

Volver, pasados los años,
hacia la felicidad
-para verse y recordar,
que yo también he cambiado.

               Jaime Gil de Biedma