lunes, 24 de mayo de 2010

El Gabirol indigente




Extracto del poema "Abandonando Saraqusta"


Tú que buscas mi paz, acércate y escucha el rugido de mi corazón,
Es como el del mar infinito.

Si tu corazón está endurecido,
Se ablandará ante el odio que hay frente a mi.

No puede decirse que estoy vivo, cuando conoces mi angustia:
Es difícil vivir entre gente, cuya mano derecha no puede decir,
Lo que hace la izquierda.

Estoy enterrado vivo aunque no en un cementerio,
Sino en el ataúd de mi propia casa.

Padecen mi padre y mi madre:
Indigente, joven y solo,
Sin tan siquiera un hermano...

Shlomo ibn Gabirol
From Peter Cole, trans., Selected Poems of Solomon Ibn Gabirol (Princeton, Princeton University Press, 2001). Copyright © 2001 by Princeton University Pres

martes, 18 de mayo de 2010

Ibn Gabirol, poeta adolescente

Manuscrito iluminado de Ibn Gabirol
(Manuscrito de Ibn Gabirol, de la Enciclopedia Aragonesa)

EL POETA DE DIECISEIS AÑOS


Yo soy el príncipe, la canción
Es mi esclava. Yo soy el timbre de voz
De los cantores que la entonan:

La majestad de la corona para un rey,
Pequeña corona para el ministro.

Tengo sólo dieciseis años,
Pero mi corazón es sabio
Como un poeta de ochenta.


Shlomo ibn Gabirol
From Jerome Rothenberg and Harris Lenowitz, eds., Exiled in the Word:Poems & Other Visions of the Jews from Tribal Times to the Present(Port Townsend, WA: Copper Canyon Press, 1989). Copyright © 1978, 1989 by Jerome Rothenberg. Reprinted by permission of the publisher and of Jerome Rothenber

jueves, 13 de mayo de 2010

Amarga desesperación de ibn Gabirol



Extracto del poema "Abandonando Saraqusta"



Si tu corazón se ha vuelto duro,
Se ablandará con el odio que hay frente a mi.

Estoy enterrado,
Pero no en una tumba
Sino en el ataúd de mi propia casa.

Mezclo mi sangre con mis lágrimas
Y mis lágrimas con mi vino.

Soy tratado como un extraño, despreciado
Como si estuviera atrapado entre ladrones y locos,
Como si estuviera viviendo con avestruces,
Que piensan que sus corazones se han vuelto sabios:

A su juicio son gigantes, saltamontes al mío.


Shlomo ibn Gabirol


From Peter Cole, trans., Selected Poems of Solomon Ibn Gabirol (Princeton, Princeton University Press, 2001). Copyright © 2001 by Princeton University Press.



lunes, 10 de mayo de 2010

El pergamino de la tierra


Con la tinta de sus lluvias,
Con el azote de sus centelleantes relámpagos
Y la mano de las nubes,

El otoño escribió una carta
Púrpura y azul en el jardín:
Ningún artista podría concebir nunca algo así.

Y luego la tierra,
Envidiosa de los cielos,
Dibujó estrellas en los confines de los lechos.


Shlomo ibn Gabirol


Desde que descubrí a este ibn Gabirol, el increible poeta judío que firmaba "al-malaqui", o sea, el malagueño, o "el boquerón", que diríamos hoy, aunque crecido y educado en la Saraqusta musulmana de comienzos del milenio pasado, me tiene fascinado, pero quizás más propio sería decir obsesionado. Busco y rebusco con fruición su poesía en toda la red: en páginas, en blogs... donde sea, y cuando hallo algo, nunca me defrauda. Nunca, al contrario, renueva mi capacidad de asombro. Este poemita cayó en mis manos desde una página de una universidad inglesa, y me he permitido traducirlo, para que gocéis su excelencia. Como siempre los ingleses estudian en profundidad cosas nuestras, que a los brillantes académicos de nuestro país les importa un pepino. Genios ignorados como Gabirol y otros muchos más, sufren la indiferencia del egregio gremio, pues parece ser que su gusto poético va por otros derroteros, que me abstengo de enumerar o calificar, porque a mi de igual modo, sus cosas me importan un pepino. Como siempre, nuestra historia es la historia más triste de todas las historias. Lo siento, pero hay que retornar también como siempre, al recurrido verso escrito por Jaime Gil. Tengo la esperanza de que en el futuro las siguientes generaciones hagan que la cosa vaya a menos...

lunes, 3 de mayo de 2010

El crecer de luna de Ibn Gabirol



Amantes de la ciencia

Amantes de la ciencia,
A mi poema volved el rostro.

Necios de la tierra,
Considerad su ingenio.

Los arcanos de la sabiduría os enseñará,
Y deberá mostraros también todo lo oculto.

No prestéis atención a las palabras hueras e insensatas:
Conoced mi canción, y la verdad conoceréis.

El mal poema destruye el alma de su dueño,
Muere el canto cuando el autor aún vive,

Pero el bueno eleva su recuerdo sobre el mundo
Con un crecer de luna.

Shlomo ibn Gabirol, "Avicebrón", (Saraqusta, siglo XI)