miércoles, 7 de abril de 2010

Reyes que mueren al frente de su ejército


No suele suele ser muy normal que los reyes mueran al frente de sus ejércitos, nunca tuvo demasiada aceptación la actitud de Alejandro Magno entre el clan de la sangre azul, pero los cuatro primeros monarcas de nuestro pequeño Reino de Aragón, surgido en los valles centrales de la cadena montañosa que separa Francia y España en 1034, sí lo hicieron y con enorme arrojo. Eran lideres coherentes y consecuentes con la posición que el destino les había reservado en su vida. La Europa cristiana de comienzos de milenio tuvo que soportar el asedio de la hegemonía musulmana en la península, con todo el esplendor y poderío de sus califas y hayibs como Almanzor y su hijo Abd- el-Malik, que aterrorizaban cada verano las fronteras con sus aceifas, las temibles razzias en busca de esclavos cristianos, ya que en Sevilla, Córdoba y Toledo su mercadeo alcanzaba muy buenos precios. Los cuatro primeros Ramirez lucharon contra ellos con verdadera valentía y tozudez, tanto que hallaron la muerte frente a sus enemigos como los comandantes en jefe de verdad. He extraido los datos de Wikipedia y otras fuentes, y me ha apetecido hacer esta entrada, porque la verdad que encierra esa coherencia en su conducta, tiene todo mi respeto y admiración. Y quiero compartirlo con vosotros. Paso a enumerarlos:

Ramiro I, fundador de la dinastia: murió durante el sitio de Graus en 1063 de una lanzada en la frente.
Sancho I Ramirez, su hijo y legitimador del reino al hacerse vasallo de Roma: murió frente a las murallas de Huesca en 1094 de un flechazo, mientras estudiaba un flanco débil del enemigo.
Pedro I Sanchez: hijo del anterior e Isabel de Urgell. Murió de una enfermedad en 1104 en el valle de Arán, cuando iba al encuentro de sus aliados franceses en el Bearn, tras reunir un ejército y ponerse al frente, con la intención de asaltar Commiges.
Alfonso I Sanchez: hijo de Sancho I Ramirez y Felicia de Roucy, llamado el Batallador. Murió en Poleñino en 1134, tras ser herido durante el asedio a la Fraga musulmana.

El resto de la dinastía tuvo otra suerte en la vida:
Ramiro II Sanchez, hijo de Sancho Ramirez y Felicia de Roucy, llamado el Monje, murió en 1157 ya retirado, tras ceder el poder político a su yerno el príncipe de Aragón y conde de Barcelona, Ramón Berenguer IV, en una cama del monasterio de San Pedro el Viejo de Huesca.
Petronila I Ramirez, hija de Ramiro el Monje, condesa de Barcelona y reina de Aragón, murió también en la cama de su palacio barcelonés en 1173, tras un matrimonio feliz en el que alumbró a cuatro hijos; entre ellos a Alfonso II Ramón, primer rey de la Corona de Aragón.
El último monarca del Reino de Aragón fue Felipe de Borbón, cuarto en Aragón y quinto en Castilla, cuando se cepilló de una manera absurdamente vengativa la identidad jurídica del viejo Reino con los Decretos de Nueva Planta de 1704. El rencoroso francés fue incapaz de olvidar la lealtad de sus subditos al pretendiente rival a la sucesión en los reinos de la Monarquía Hispánica de los Habsburgos. Pero siempre nos quedará la memoria de la dignidad de aquellos primeros monarcas tan nuestros y tan próximos a nuestro carácter.

Publicar un comentario