miércoles, 25 de marzo de 2009

El poema de la página en blanco


AQUI Y AHORA



Página en blanco.
Mente dispersa.

Antes, la memoria.
Hoy, esta emoción.
Después, un enigma incierto.

Alboroto de sensaciones y palabras...
Abigarradas visiones y ensoñaciones...
Acopio de vivencias y sufrimiento...

Soy.
Aquí y ahora.
El resto, nada.


Extraido de la colección LA DESNUDEZ DE LOS ÁRBOLES

RPI.- HU-32-07

Escribí este poema hace unos cuantos años, seguramente en alguna noche en blanco cuando la página himaláyica se te resiste obstinada. A lo largo de los años he ido cambiando algunas palabras, puntos y comas. La esencia del poema subsiste, y la vida también me ha enseñado que la vituperada frase...(¿fue Picasso?), "la inspiración me pilla trabajando", pues es una verdad como un templo.

viernes, 20 de marzo de 2009

La amistad de Gustave Flaubert y Maxime Du Camp



Flaubert y Du Camp eran dos jóvenes escritores que se conocieron alrededor de 1846, cuando el autor de Salambò había terminado su primera novela "Las tentaciones de San Antonio" y tras una lectura pública de ésta que duró cuatro días. Enseguida se forjó entre ellos una buena amistad. Emprendieron un viaje de dos años por Egipto y todo el Nilo, e incluso escribieron al alimón una novela que fue publicada tras la muerte de Flaubert. Du Camp escribía los capítulos pares y Flaubert los impares. A la vuelta de Egipto, Gustave Flaubert comenzó Madame Bovary y Du Camp dirigía "La revue de Paris". Tras cinco años de minuciosa y ardua elaboración, Gustave Flaubert llegó al fin de su trascendental narración; aunque para él la obra estaba inacabada, sin redondear. Mandó a su amigo Du Camp un manuscrito del borrador, y éste publicó dos capítulos en su revista, con el subsiguiente enfado de Flaubert y la ruptura de la amistad entre ambos. Du Camp veía ganancias inmediatas por el seguro éxito, y Flaubert queria terminar la novela a su gusto y bajo su concepto del acto de creación artística, que todo el mundo conoce. Se cruzarón reproches, y Flaubert le escribió con cierto romanticismo y amargura: "Por lo visto, navegamos en distinto barco: tú buscas un puerto y yo alta mar. Soy incapaz de escribir una sola frase sin haberla meditado profundamente".
Esto toda una declaración de principios honesta, definitiva y aleccionadora del gran novelista, que expresa el serio e insobornable compromiso del creador con su arte. Algo que los lectores siempre apreciamos. Creo que por encima de todo.

Conocía esta anécdota desde hace tiempo, y mirando el blog de Eduardo Berti, me he topado con con algo relacionado con esto que me ha gustado, por la franqueza con que Du Camp se manifiesta respecto a Flaubert, asi como su humildad. Me he permitido copiarlo y pegarlo aquí, porque viene al pelo para lo que os contaba:

"La obra de Du Camp se completa con un ensayo dedicado a Théophile Gautier, crónicas de viajes por Egipto u Holanda, poemas, cuentos y novelas. En sus "Souvenirs" es generoso con Gustave : «Nunca se me ocurrió exaltarme a mí mismo hasta el punto de compararme con Flaubert y nunca me he permitido disputar su superioridad», llegó a escribir. «Los autores se dividen en dos clases : aquellos para quienes la literatura es un medio, aquellos para quienes la literatura es un fin. Yo pertenezco, siempre he pertenecido, a la primera categoría»."

martes, 17 de marzo de 2009

El valor de la moneda

EL PELIGRO DE LOS BANCOS



Increíble visión del Presidente de EEUU

Thomas Jefferson hace 207 años declaró: “Pienso que las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que ejércitos enteros listos para el combate. Si el pueblo americano permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos y todas las instituciones que florecerán en torno a los bancos privarán a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, enseguida por la recesión, hasta el día en que sus hijos se despertarán sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron”

Thomas Jefferson, 1802

Me parece tan alucinantemente profética y cargada de verdad esta entrada que hace Josep Pamies en su blog, que no he podido resistir la tentación de copiarla y pegarla aqui, con la pretensión que esa terrible verdad de uno de los padres fundadores de la gran nación norteamericana, se propale y llegue al mayor número de gente posible. Gracias, Josep.
Pero al mismo tiempo viene a mi memoria un recuerdo de juventud. Yo era empleado de banca, un simple auxiliar administrativo, y un día en una comida con el director regional de la entidad, durante la sobremesa debatimos muchos temas, entre ellos uno sobre cuál era la base para establecer el valor de la moneda, y todos soltamos la nuestra: que si el patrón oro, que si las reservas nacionales en dólares, que si las energéticas, que si influía el PIB, que si la rentabilidad del entramado empresarial... Y el director, Sr. Llinás Lagraba, con su sorna medio catalana, medio aragonesa, dijo: "Dejaros de puñetas, todo eso está muy bien, pero el verdadero valor de la moneda lo establece el poderio del ejército que la respalda". Me dejó perplejo. Y esto ocurría en 1979.
Si, hoy me he acordado de aquella conversación.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Música, amor y plenitud


REGGAE EN SALOU

Espuma blanca de olas muertas sobre la playa
Traza el límite del embrujo nocturno al mar misterioso

Gente festiva, olor de maría, multitud de colores...
Esperamos, ávidos de lujuria, la noche de caribeann rithm

El humo dibuja volutas sonrientes y nubes de sueños
En el sensual artificio de la fiesta inmortal, desmedida.

El negro Eddie Grant, con músicos negros y groupies blancos,
Invade el escenario y el aire derramando reggae incitante.

Gimme hope, Joanna, gimme hope...

Horas voluptuosas detenidas, ligeras como plumas,
Entre la arena bebo jadeante el sublime nectar del sexo.

Una voz interior, desbordada de gratitud, susurra:
Somos el universo, amor, somos todo: un mundo infinito, pleno.




Extraido de la colección LA DESNUDEZ DE LOS ÁRBOLES (1985-2006)
RPI.- HU-32-07