sábado, 31 de enero de 2009



"Y el armamento de destrucción masiva -las denominadas hipotecas subprime, se hallaba en los cercanos sótanos de Wall Street".

(Extraído de un artículo de Xabier Batalla en La Vanguardia)

jueves, 29 de enero de 2009

War Crimes for the Home, de Liz Jensen


¿Verdad que no es lo mismo un crimen de guerra que una guerra? En la guerra suceden los crímenes de guerra. Pues bien, una verdad de perogrullo tan enorme como esta, se la ha pasado por el forro de los... esa anfetamínica cabeza pensante que ha parido para este libro tan desventurado título: GUERRA EN LA FAMILIA, en su edición española de Alfaguara, una excelente novela de Liz Jensen, periodista inglesa y joven y vitalista narradora, perteneciente a la nueva hornada de creadores que se está fraguando en la lengua de Shakespeare. No merecía, para comenzar, tan feo atropello la bella historia de Jensen, porque el núcleo paritorio de la obra se centra en unos hechos precisos y puntuales, que como consecuencia de ellos y por su incidencia en la razón de ser del relato, la autora da al texto un acertado título que juzga apropiado: WAR CRIMES FOR THE HOME, al cual, la anfetamínica y estrujadísima cabeza pensante que lo encajó en la edición española, ha desdeñado olímpicamente.
Pero eso no importa, es secundario, calderilla menudencia, frente al interesante aliento vital, brío narrativo, y sano sentido del humor que destila por doquier la buena prosa de Liz Jensen en esta trama argumental, urdida con notable ingenio sobre unos temas tan cercanos a todos europeos como fueron los bombardeos de Hitler sobre Londres y toda la gran tragedia que supuso la Segunda Guerra Mundial, y sus posteriores consecuencias durante la segunda mitad del siglo pasado; unido a un tratamiento entre tierno y sarcástico de una enfermedad como el Alzehimer, que convulsiona la estabilidad de millones de hogares en nuestros días. Con todo ello, la autora ha confeccionado un cocktail realmente bueno, cuya degustación puede resultar excelsa para cualquier oscura tarde de este nevoso invierno. 
Ah,... y asimismo, no quiero que quede en el olvido esa chistosa voz que subyace a lo largo de todo el relato, cargada con dignidad y pasión de familiares ecos que rememoran a los mejores Salman Rushdie y Bill Bourroughs... e incluso, cierto punto cervantino.
Por lo tanto, no queda nada más que agradecer a la autora los buenos momentos pasados en su compañía.   

jueves, 22 de enero de 2009

Perplejidad en un financiero

" Yo pago los mismos impuestos que la señora que hace la limpieza de mi despacho. Respóndame, ¿usted cree que eso es coherente, usted cree que eso es bueno para la sociedad?. Yo no creo que lo sea".

(Warren Buffet, financiero estadounidense en una entrevista periodística. Una de las mayores fortunas del planeta)

miércoles, 21 de enero de 2009

Recuerdo


MUERTE EN LA ESTACIÓN DE BUS

Aquel vigor
Que derribó obstáculos.
Aquellos brazos
Que estrujaron al amor.
Aquellos ojos
Que brujulearon silencios.

Ya no son nada:
Nunca más harán nada.
Nada.

Tu imagen, ya para siempre inerte, sobrevuela
Nuestros descompuestos corazones.

La triste aguja vacía
Colgada de tu brazo, antaño invencible,
Fue el  único y triste discurso
Que nos dejaste en aquel sucio retrete,
En aquella estación de bus de la Muerte.

Extraído de la colección LA DESNUDEZ DE LOS ÁRBOLES
RPI.- HU-32-07

Hoy se acercó a mi mente la imagen de un amigo desaparecido hace ya algunos años. Recordé que había escrito este poema en medio del dolor y la confusión que me atenazaban, así que hoy, a modo de una especie de terapia exorcista, me apetece mostrarlo. Fue encontrado muerto con una aguja colgada en el brazo, como tantos y tantos más. Para algunos su recuerdo quedará asociado a la imagen que expresa este poemilla y la aguja asesina; para su familia el infortunio de su amado hijo con sus malas compañías; y para nosotros sus amigos nos queda su sonrisa, su vitalidad que exudaba generoso, su elegancia, y la irrefrenable ironía y sentido del humor inagotable verbo. Descansa en paz querido amigo.

martes, 20 de enero de 2009

Adios al peor Presidente de USA y al vicepresidente más poderoso de la Historia.

Se acabó la pesadilla neocon, fin a la presencia de la sed avarienta de Dick Cheney, ese Darth Vader de la Historia recientísima, que al fin desaparece de nuestra vida cotidiana junto a su firmón favorito, el presidente Bush, se aliviaran desayunos, almuerzos y cenas; antiguo vice también del mayor negocio del mundo basado en el derramamientode sangre humana, la famosa Holliburton, ese tinglado mafioso que lleva todo el tema de la guerra privada de Irak, lease miles de millones de dolares que ha apoquinado el pueblo norteamericano: precio pagado por el voto erróneo. Comprobado que a este tio le pone lo de vice, las bambalinas, el poder oculto, el tirar la piedra y que ponga otro la cara. A desgana puso la suya como Secretario de Defensa del viejo Bush durante la Guerra del Golfo; pero se ha resarcido porque en estos ocho años sus manejos han estado de suerte, pues seguro que jamás, ni en sus más delirantes fantasías podía llegar a imaginar que hallaría a un hombre tan vago como Bush hijo, tan indolente, tan plano, tan manejable, tan dispuesto a dejarlo todo en sus manos para dedicarse el ranchero-niño bien a sus excitantes juguetes: el rancho de Crawford en Texas y el resultado del último partido de su equipo de beisbol.
El ciudadano medio de Norteamérica debe reflexionar con seriedad, y mucho, a la hora de depositar la papeleta en sucesivas elecciones, y hacerlo sobre la base del pavoroso legado que han dejado esta pareja de dos, y no se trata únicamente del tema económico, es mucho más profundo. Futuros errores en su elección, en mi opinión, conllevará indefectiblemente el principio del ocaso de su amplia hegemonía mundial. Rusia, China e India van adquiriendo un poder que no admite bromas. Aunque me temo que pronto todo va a quedar en el olvido, difuminado por el polvo y la soledad de las llanuras del Middle West. Recuerdo una de las sentencias preferidas de mi difunto tio Rogelio, ante mi arrogancia tras alguno de mis desmanes juveniles, que decía: Los burros nunca tropiezan dos veces en la misma piedra. Y yo se que mi tio era una persona sabia.
Lo jodido del asunto es que ese voto middlewestiano influye en el devenir del resto de paises del mundo, y no nos queda otra que compartir la comida del marrón. Según la teoría de la conspiración del gobierno mundial en la sombra, de la Trilateral y los Amos del Mundo, nuestro voto importa un carajo, sus designios se cumpliran igualmente, y aunque esa teoria en general admita ciertas dudas, los ocho años de Bush han confirmado algunas certezas: la ilegítima elección del estado de Florida, las sombras que planean sobre los atentados del 11-S, la vitalista emergencia del islamismo terrorista, el auge del cultivo del opio en Afganistan, el misterioso mutis por el foro de Bin Laden, la impunidad de los grandes narcotraficantes con su infinita influencia, el tráfico de armas entre estados que mueve cantidades de dinero desorbitantes, y muchas más cosas, todo hechos consumados que avalan la convicción que los poderosos, una vez más, se han salido con la suya. Y si nuestro voto no vale nada, qué acción nos queda al ciudadano medio, a la infanteria. Nada, dejar que nos sigan jodiendo en nuestra jaula de cristal, jugar con nuestros divertidos cacharritos, un poco de derecho al pataleo, y todo ese rollo.
Pero a mi hay algo que en estos días no me quita nadie: el tremendo subidón que proporcionará a mis sentidos la visión en los informativos de la marcha de esa pareja de julandrones, el jovial cosquilleo de placer que recorrerá toda mi sangre. Su definitiva desaparición de nuestras vidas cotidianas puede ser algo casi orgásmico. Y sobretodo, la ilusionante sensación de que ahora el paso de la Historia va a ser serio, sin esa cueva de ladrones alibabesca; y pido al destino, a los dioses, a la fortuna, a quien sea, que yo no vea nunca más a ese sector del Partido Republicano en el poder.
Todo eso es mío, me pertenece.

sábado, 17 de enero de 2009

Exhuberante Soraya

Soraya, precioso nombre musulman, que así a bote pronto junto al cristianísimo apellido Saenz de Santamaría, parece que no casan de ninguna manera, aunque en cierto modo, casi con toda seguridad, podría decirse que simboliza a la perfección la simbiosis que se produjo durante siete siglos de convivencia entre esas dos grandes culturas de la civilización actual en esta península Ibérica nuestra. 
Muy sugestivo y acertado nombre de pila para el apellido de la vivaracha y estupenda portavoz parlamentaria del Partido Popular, que ha tenido la gallardía y el sabio descaro de posar para el suplemento semanal de el periódico El Mundo, mostrando todo su esplendoroso encanto treintañero con sensual y sensata naturalidad, de otra parte impensable en ciertas políticas de la derecha actuales, y no tan lejanas en el tiempo. Con este golpe de efecto, Soraya, puede hacer infinitamente más por liberar a la cavernícola derecha española de sus enlodadas catacumbas, que por supuesto, muchos de sus despistados compañeros de partido con sus pesadas y aburridas acusaciones al gobierno, olvidándose de promover alternativas de oposición, cuya querencia al viejo y fracasado discurso de aquellos rancios líderes de antaño: Aznar, Acebes, y cía, es pesadamente notoria. Los entusiastas acompañantes de las algaradas durante la legislatura pasada del cardenal Rouco Varela por las calles de Madrid, que trufaron nuestra vida cotidiana del finde hasta el hastío, no se enteran. 
Sorayita les ha dado a todos una contundente lección de modernidad del siglo XXI.
Aunque es igual, no la captaran, ellos continuan a lo suyo, con su impávida y pertinaz fe en ese método para recuperar el sillón de La Moncloa, incapaces de vislumbrar, o columbrar, que el camino que marca la portavoz, sea tal vez el acertado.
Lo único que chirría aquí es la actitud del malévolo director de El Mundo, el poderoso Pedro J. y su campaña anti- Rajoy, ¿qué pretende anticipando en la portada de la edición del viernes una foto destinada al suplemento del domingo?, ¿poner a la exhuberante y menuda política a los pies de los caballos de la chafardería, tan cultivada en la Villa y Corte?, o ¿tal vez remover los atávicos conceptos morales que atascan lastimosamente a la derecha española?.
Imposible conocer a ciencia cierta de este sibilino personaje. Cuando pasen unos meses, quizás. Aunque viendo a Soraya Saenz de Santamaría en esa foto, uno puede entreveer, sin riesgo a equivocarse mucho, un rumbo de esa anquilosada derecha más coherente con los tiempos que vienen en la sociedad española. 
Por ello, gracias, Soraya, por tu aportación al progreso. Y aprécialas, pues te las da un librepensador español, acráta convencido y nada proclive ni sospechoso de afinidad a las ideas de tu partido. 
  

domingo, 11 de enero de 2009

La lectura de libros

"Borges solía decir que había que leer lo que uno tiene ganas, y que si un libro no es de nuestro agrado lo mejor es dejarlo a mitad, porque hay miles esperando y en todos los géneros literarios... Lo interesante de cada lectura es que uno construye sus propias reglas".

Adriana Scaglione, gestora cultural

"Cuando uno escribe, el lector primero es uno mismo".

Jorge Luis Borges

"Prefiero al lector bienintencionado, aunque con las ideas poco claras, al que se cree que lo ha visto todo. Así, mientras leía este libro (La cartuja de Parma), mi propio yo a los dieciocho años, el autor al que había hecho mi confidente (Stendhal), los personajes y yo, formábamos una multitud. Me agradaba esa multitud".
Orhan Pamuk

sábado, 10 de enero de 2009

Persiguiendo ilusiones



REFLEXION PRESCINDIENDO DEL GITA

Duras palabras
que obstruyeron
el entendimiento…
Desnudos hechos
que frustraron
el amor…
Devastadoras vacilaciones
que incendiaron
el encuentro…
Punzantes silencios
que rasgaron
el compromiso...
En tanto, el Tiempo se filtra
En la falaz vorágine de los días,
Y tú te lanzas, con tenaz insistencia,
En pos de la definitiva ilusión, triste Maya inveterada...

Extraido de LA DESNUDEZ DE LOS ÁRBOLES. Colección de poemas
RPI.- Hu-32-07

miércoles, 7 de enero de 2009

El retiro del Rey Ramiro

Sepulcro de Ramiro II el Monje. Aragonium Rex

Patio del claustro de San Pedro el Viejo, pequeña joya del románico ubicada en pleno corazón de la ciudad de Huesca.


Entrada al claustro. Al fondo el Panteón Real donde se hallan los sepulcros de Alfonso I el Batallador y su hermano pequeño, Ramiro II el Monje. Este Rey fue destinado por su padre, Sancho Ramirez, al estudio y la meditación de la vida monástica, y que en verdad era su auténtica vocación. Tras la muerte de sus dos hermanos, Pedro I y Alfonso I sin descendencia, los apurados y muy preocupados nobles del Reino le reclamaron al monasterio de Saint Ponç de Thomierés en Francia donde Ramiro vivía feliz su vida monástica vocacional, ante la que se avecinaba a causa de la donación del Reino en el testamento visceral y disparatado del Batallador, quien en un rapto de ardor cruzado y religioso, cedió su histórica herencia a las Ordenes Militares. Regresó Ramiro, alentado por su sentido de la responsabilidad hacia la dinastía y el peligro de disgregación de los territorios tan árduamente reunidos por su abuelo, padre y hermanos, dotó al Reino de un nuevo cuerpo jurídico basado en el derecho civil consuetudinario aragonés y salvó lo que pudo de la voracidad de los mílites cófrades, que ansiaban tan golosa herencia que les cayó del cielo. Un gran Rey Ramiro el Monje, a quien por cierto, dice la leyenda que tampoco le temblaba la mano en los momentos difíciles. Hábil diplomático y gran negociador, pactó con el Conde de Barcelona, Ramón Berenguer IV, el matrimonio con su hija Petronila fundando de tal modo la Corona de Aragón, cuyo acuerdo se firmó en el Entremuro de Barbastro, capitulaciones por cuya virtud se nombraba a Ramón Berenguer nuevo Principe del Reino de Aragón, tomando así el Conde de Barcelona por derecho todo el poder ejecutivo en el gobierno de dicho Reino, y que por supuesto, ejecutó con prudencia y sabiduría hasta su muerte.
Antes de morir, Ramiro, retirado del gobierno y en medio de sus meditaciones en la ciudad de Huesca, supo del nacimiento de Alfonso Ramón, hijo de Ramón Berenguer y Petronila, primer monarca de la Corona de Aragón con el nombre de Alfonso II, y Ramón Berenguer V, Conde de Barcelona.
Y aquel monje de Thomieres que, desde su inexperiencia, había aceptado la gobernabilidad de un Reino con claros síntomas de disgregación, así como, y de muy buen grado, la renuncia de sus aspiraciones personales, pudo ver al fin cumplidos sus dos grandes anhelos: legar a sus descendientes un Reino cohesionado y poderoso, y cultivar una vida espiritual hasta su muerte, acaecida posteriormente en el retiro final que cumplió en su ciudad de Huesca, dedicado al estudio de textos sagrados. El claustro que se ve en la fotografía fue uno de sus lugares preferidos para la meditación. Sus huesos descansan en el Panteón que se ve al fondo tras la sobria lápida que los cubre, como fue su vida.
Una gran figura Ramiro II el Monje, cuya coherencia y sentido común le iría de perlas a la fauna política de este convulso principio de siglo que nos ha tocado vivir.