viernes, 12 de diciembre de 2008

Calle Platería de Barcelona



DESPEDIDA

Hay carne tuya en estos versos:
La que me diste, y devoré cual Polifemo infame.

Ni nosotros, ni nadie, debería consolarse así,
Aunque estoy habituado a perder.


Insisto, hay carne tuya
En estos versos, que inicio
Aburridamente sentado en una letrina.

Extraído de LA DESNUDEZ DE LOS ÁRBOLES
RPI.- HU-32-07

En esta entrañable calle de Barcelona, tantas veces transitada camino de Zeleste, pub músical de culto y centro de peregrinación para las hordas hippies de finales de los setenta, se gestaron las encontradas emociones que suscita el poema,... y también, mi admiración por la poesía de Leonard Cohen en aquel tiempo, claro.
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