domingo, 28 de diciembre de 2008

Ascetismo y misticismo


Desde hace muchos me ha intrigado cúal es la razón por la que todas las religiones, desde tiempos inmemoriales, acostumbran a construir sus centros de veneración en sitios de altura, promontorios desde los que se abarca amplias vistas. Debe haber algún motivo superior, elevado, místico..., no se, tal vez facilitar la proximidad con el Ser Superior. Porque levantar edificios como el de la foto, del siglo XII o XIII, constituía poco menos que los trabajos de Hércules, ciclópeos, además de un esfuerzo y sacrificio casi inhumano. ¿ Puede pensarse acaso que aquellos crédulos cristianos medievales no expiaban pecados y desmanes mediante tan fenomenal y catártica tarea, tal cual era levantar esos edificios piedra a piedra en promontorios?
Y seguramente, con una dieta muy ascética.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Muerte prematura

Siempre pensé que la vida de una persona que se trunca en la alborada de la madurez es lo más cruel que puede ocurrirle a alguien, es la tragedia más dolorosa, y la frustración más profunda acomete sin compasión a los seres queridos que rodean a esa persona; conmocionados por una sensación de desamparo, de rabia y desvalimiento: es como una rosa que comienza abrir todo su esplendor que esperas verla en su cenit, y entonces alguien la corta, o es pisoteada y destrozada, se hace un nudo en tu garganta y con impotencia concluyes que te ha sido hurtado el incipiente deleite de la visión de una belleza segura. Con furia maldices a la Muerte que se ha llevado de manera tan injusta a esa vida joven y prometedora, con desesperación y desolado, olvidando que tanto Élla como el nacimiento forman parte de la Vida. Como acertaba de pleno y con gran lirismo, la voz de aquel profundo y eterno verso de Jaime Gil:  "...envejecer, morir es el único argumento de la obra". Desdichadamente, también Jaime Gil de Biedma fue devorado por esa tragedia, también tuvo una muerte prematura, también le hurtaron la mitad del argumento.
Los seres humanos, todos y cada uno de nosotros, hemos sufrido en alguna ocasión a lo largo de nuestra vida una muerte prematura de algún allegado que nos ha marcado fatalmente, fatídica ruptura que íntimamente te rebela contra todo, pero la asumes porque no hay otra, para el ser humano no hay alternativa: es preciso seguir, continuar hacia adelante. Puedes consolarte pensando en el axioma budista: Todo lo que nace muere. Y si tienes la suficiente fe, de la misma manera puedes proseguir y concluir con la aseveración compasiva del Buda: Pero todo lo que muere, tal vez un día vuelve a la vida... 
Mero cálculo probabilista y una cuestión de fe.
Con fe o sin fe, con cábalas o sin cábalas, la vida sigue en los parámetros de las rutinas habituales, aunque ahora con el amargo poso que deja la muerte prematura e inesperada de ese alguien a quien estimamos y que nos ha sido arrebatado.
A mi, desde siempre, me duelen mucho estas muertes, de quién sea, conocido o desconocido; esas rosas cortadas, destrozadas, pisoteadas, tiradas como colillas en el camino, siempre hace que se forme cierto nudo de angustia en mi garganta, y durante este nevoso mes de Diciembre, tres han sido las luctuosas y desdichadas noticias de este tipo que se han acercado hasta mi, alterando en gran medida mi emotividad y mi paz. Tres muertes de personas jóvenes de 45 años, tres sonrisas cuya luz jamás volverá alumbrarme: un amigo de Binefar, Mario Sanmartin, vitalista empresario y entusiasta fan de los Stones; un conocido de Barbastro, a quien nunca he tratado aunque persona encantadora; y el último Premio Nadal de Novela, Francisco Casavella, extraordinario escritor cuya mejor obra, pese al magnífico legado suyo a la posteridad, todos esperábamos, y de quien al final nunca jamás volveremos a leer una sóla linea nueva; su fina ironía al recibir el premio el día de Reyes me llamó poderosamente la atención, y pude percibir a través de élla su sincera humildad y la seria honestidad de su talante, el sutil desdén hacia la fatuidad que envuelve todos esos tinglados, al declarar a una atractiva entrevistadora de TV: Ahora sí que podré "fardar" de verdad ...
Tres víctimas nuevas se incorporan al cúmulo de la más grande de las tragedias humanas: la muerte prematura.
Que en paz descansen.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Se necesita toda una vida, para aprender a pintar



SU PINTURA

Fue la memoria sostenida por los años
Lo que rasgó el velo de mi ignorancia.
Impúdica y tenaz causa de persistentes daños
Que golpean mi existir con singular virulencia.

Preservaste tu belleza sin engaños
Y volverte a amar fue singular experiencia;
Nuestros corazones, libres ya de apaños,
Fueron nutridos de pujante y renovada pasión.


Me mostraste por tu natural, diáfano talento
El sórdido terror a la indigencia espiritual:
Tu inteligencia desplegó ante mí la verdad del Color.


Mi vida huyó, arrancada al esperpento,
De un fatuo vivir vacuo e insustancial.
                  Qué sería de mi sueño sin el abrigo de tu calor.


Extraído de la colección LA DESNUDEZ DE LOS ÁRBOLES
RPI.- HU-32-07

Albañilería del siglo XI


Aquí, el maestro de obras se olvidó del metro y la plomada.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Apuntalamiento

¿Esta ventana fue apuntalada, de modo tan ingenioso, por su constructor medieval?

lunes, 22 de diciembre de 2008

Historia de una almendrera


Esta almendrera joven vive y seguirá viviendo, gracias a uno de esos pequeños grandes milagros que se obran diariamente en medio de la sordina de lo cotidiano. Hoy me apetece mostrar y contar la simple historia de ese árbol, que no tiene nada de extraordinario. 
Luis, mi vecino en el campo, todos los años descosca su cosecha de almendras con la máquina allí en el camino y acostumbra a dejar los cascos en la espuenda junto al sembrado de ordio, y entre ellos, siempre suele queda algún fruto perdido. Hace unos tres años, o así, uno de ellos germinó y sacó un precioso brote, que el buen Luis límpió y cuidó con amoroso mimo. Ahora, aquel tierno brotecillo indefenso se ha transformado en este serio proyecto de vigoroso árbol para el futuro. Y a mi, que casi ni había reparado en su presencia hasta el otro día, verle tan lozano me hizo reflexionar y sonreir muy feliz en mi interior, aunque por encima de todo, me gustó el formidable aspecto invernal desnudo de su ropaje foliar, que tanto resaltaba la lozanía sin par que lucía; sin dudarlo un instante, decidí fotografiar ese pequeño gran milagro de la Naturaleza,... y del Amor.   

domingo, 21 de diciembre de 2008

miércoles, 17 de diciembre de 2008

El río de la vida



JUEGO PELIGROSO

Puedo aproximarme al irisado espacio
De esa artificiosa energía, a veces, lúdica,
Sin caos emocional alguno. Despacio,
Puedo palpar esa falaz locura impúdica.

Premura por lo sensual, enredado en el lacio
Pelo de ese corcel impuro, cuyo galope indica
La pauta del abismo, es el ardor. Mi silencio,
Torpe y obstinado, insiste en la línea fatídica.

Soporto el furioso ventisquero adictivo,
Atenazado por la orgásmica heroína y el vino falso,
Mientras mis días transcurren sin huella.

Perplejo, desde mi gruta advierto lo objetivo
Que contiene la mísera soledad: el amargo poso
Donde la vida, en complejo enredo, se estrella.

Extraído de mi colección LA DESNUDEZ DE LOS ÁRBOLES (1985-2007)
RPI.- HU-32-07

Escribí este soneto en alguno de los escasos periodos de abstinencia que tuve, en medio de mis largos años de adicción a la heroína, la peligrosa "brown sugar" turca fumada en papel de plata, que capturaba mi vida de un modo miserable, haciendo de mi un sumiso rehén sin otra expectativa. Al final, conseguí salir de ese embrollo y del alcoholismo agudo en el que caí después, al trasladar a éste mis viejas pautas o conductas adictivas tan arraigadas en mi. Vi con toda lucidez en el borde mismo del precipicio, lo que me esperaba: la muerte, el fin, el no-ser. Decidí continuar siendo. La vida es un río esplendoroso, y el agua en movimiento limpia su cauce.  

martes, 16 de diciembre de 2008

Casa solariega



Nunca había encontrado la manida denominación más apropiada que para este caserón de Orante (Huesca); fascinación y grato asombro en esta mañana decembrina de sol y nieve.
A los canteros les importaba un pito la ortografía..., además, no les hacía falta.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Las Blancas Mañanas de Cartirana

En estas mañanas invernales cubiertas por la persistente nieve, tu esperanza se aviva cuando atisbas cualquier rayo de sol batiendo el cobre por romper el ferreo envoltorio de compactas nubes que asola el ambiente. Por tímido y débil que pueda ser, confias ciegamente en su victoria, y en que derrame sin pérdida de tiempo la calidez aliviadora de su caricia. Muy pronto compruebas la evidencia de su impotencia, y es entonces cuando surge de tu corazón la temida desolación blanca.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Calle Platería de Barcelona



DESPEDIDA

Hay carne tuya en estos versos:
La que me diste, y devoré cual Polifemo infame.

Ni nosotros, ni nadie, debería consolarse así,
Aunque estoy habituado a perder.


Insisto, hay carne tuya
En estos versos, que inicio
Aburridamente sentado en una letrina.

Extraído de LA DESNUDEZ DE LOS ÁRBOLES
RPI.- HU-32-07

En esta entrañable calle de Barcelona, tantas veces transitada camino de Zeleste, pub músical de culto y centro de peregrinación para las hordas hippies de finales de los setenta, se gestaron las encontradas emociones que suscita el poema,... y también, mi admiración por la poesía de Leonard Cohen en aquel tiempo, claro.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Nostalgia y sentido




A MI MUJER

Árboles desnudos en invierno
Que alzan rotundos su elegancia sin freno
Hacia el límpio azul del cielo,
Mientras en el horizonte ondulantes colinas
Perfilan su linea escueta.
Bella, poderosa tintura invernal
A la que tu etéreo espíritu impregna de sentido.

Extraido de la colección LA DESNUDEZ DE LOS ARBOLES (1985-2006)
RPI.- HU-32-07

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Las metáforas en la narrativa de los USA




Desde siempre me ha subyugado ese modo de construir las figuras retóricas que tienen los narradores estadounidenses, desde los tiempos de Mark Twain, Melville o Fenimore Cooper, hasta autores de un pasado reciente como Hemingway, Faulkner o Kerouac, brillantes narradores de nuestros días como Philip Roth o el mismo Richard Ford. Tanto que de contínuo, nunca dejan de asombrarme por su capacidad de explicitación y concisión, así como el rigor poético en su trabajada construcción, algunas veces, de imágenes sorprendentemente hermosas, otras pueden antojarse pedrestres, o banales, incluso cutres en ocasiones, pero jamás falta el elemento sorpresa, la perplejidad. Hay veces que estás leyendo en una novela cualquier descripción, o pasaje,... y plas!, el autor suelta algo que parece a simple vista una ordinariez vulgar a modo de metáfora, aunque te impacta y la retienes en tu mente, luego sigues pensando condescendientemente, en lo pata llana que pueden llegar a ser los gringos. Sin embargo, tras darle unas cuantas vueltas al asunto concluyes que sí, que es genial la figura, y que además va al pelo, que no falla, se trata de una buena técnica.
Eso me sucedió mientras leía la última novela de Richard Ford, "Acción de gracias". El autor estaba describiendo una escena de dos personajes dentro de un coche, en la cual uno de ellos iba conduciendo, y de repente el narrador Ford suelta: "Mike miró a Ralph, mientras apoyaba las manos en el volante en la misma posición que las agujas del reloj a las diez y diez,..." Primero piensas que ya estamos con las patochadas de los yanquis, que a un europeo jamás se le ocurriría acudir a semejante idea para expresar lo mismo. Puede ser, pero conforme sigues profundizando en el relato, te vas dando cuenta que es adecuada, es perfecta, y además muy buena. Y ocurre con todos, pero todos los autores USA, incluyendo narradores del calibre y la sofisticación de Capote, Fitzgerald o DeLillo.
Dándole vueltas y vueltas al tema, hurgando en mi cerebro y sacando a pastar mis neuronas hallé una excéntrica explicación, pero plausible al menos para mi, quizás a otros les parezca peregrina, y tal vez absurda, o lo que les de la gana; pero yo, ya me he quedado con la copla. Al final llegué a una conclusión, y me preguntaba: ¿ y no es posible que los primeros narradores norteamericanos, republicanos convencidos y orgullosos de sus costumbres, fueran tan prolijos en abundar en tales construcciones retóricas tan vulgares, crudas, o pedrestres para dar por el saco a los estirados, remilgados, y distantes monárquicos ingleses de Europa, tan soberbios y pagados de su clasicismo?. Tengo para mi que, lo empezado como una mera forma de hacer la puñeta y joder la marrana a los ingleses, se terminó convertido en una manifestación de primer orden del arte narrativo, logrando una excelencia impagable.
Si así ha sido bien, y si no, pues también. Ahí va mi idea, sin duda, un poco excéntrica.

martes, 2 de diciembre de 2008

Barcelona, 1908

Este excelente documento visual, utilizado para la presente entrada, está extraído del interesante blog
"fotosdebarcelona.com". 

(Ver video)
Blog de fotosdebarcelona.com

lunes, 1 de diciembre de 2008

Riff no sónico en memoria de Keith Richards

Hoy, en un suplemento semanal he visto en la portada al arrugado y manos deformes guitarrista de los Stones, Mr. Keith Richards, y claro, como fan incondicional del grupo desde los tiempos de Aftermath, me he lanzado a leer con avidez lo que contaba de nuevo el esnifacenizas éste. Y resulta que no cuenta nada nuevo (perdón sí, me he enterado por medio de su glosador de turno que cantó el Aleluya del Mesias de Haendel en el coro de Wetminster durante la coronación de Isabel II en 1953. Muy apropiadamente inglesa la anécdota, desde luego).
Ya vale, ya está bien, muchos articulistas deberían comprender que las milongas patéticas y aburridas de rock stars vejestorios como Richards (el motivo del artículo era el 65 cumple del colega) a estas alturas sobran, hastían: esta muy claro que iban a enriquecerse con la rebeldía y punto; que sus "hazañas" de drogata millonitis dan simplemente risa, y cierta lástima. No tiene uno que esforzarse mucho para darse cuenta de que el cerebro de aquel increible compositor de Brown Sugar, Sister Morphine o Satisfaction -por nombrar alguna, porque son muchísimas las grandes obras del artista- está en coma, o realmente muerto, más tieso que la calavera que lleva en el dedo, y que anulado por la heroína, la cocaína y el alcohol, es incapaz siquiera de concebir una original y sencilla idea para una nueva canción.
Los últimos discos de los Stones son lamentables, y sus conciertos los salvan, una vez sí y la otra también, las viejas canciones y los inenarrables medios desplegados. A quien competa pido que presten más atención a los nuevos creadores del british pop, a los músicos del presente siglo.
Y por favor, déjenos en paz con el recuerdo.