miércoles, 19 de noviembre de 2008

Poema leído el día mi 55 cumple




NO VOLVERÉ A SER JOVEN

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

JAIME GIL DE BIEDMA


Guau!..., qué nivelazo. Los fieles aficionados a la Poesía nunca dejaremos de estar perpétuamente agradecidos a Jaime Gil por la composición de esta joya. Y qué dimensión adquieren los versos del gran poeta barcelonés en cada reelectura: es como el reencuentro entre viejos amigos que recuerdan cosas olvidadas, que no muertas, tan ciertas y certeras como el sol que nos alumbra cada día. Como dijo Lope de Vega acerca de "Las Coplas a la Muerte de mi Padre" de Jorge Manrique, también para mi gusto, esta pequeña obra de arte, este inmortal poema sobre la sencilla grandeza de la cotidianeidad, debería estar escrito con letras de oro.

Entrada dedicada a mi amigo Quim, otro barcelonés empedernido.
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